VOLVER

SUBASTA ONLINE

SUBASTA ONLINE HILARIO XXI - Inicio de exhibición 13 de Septiembre - remate 19 de Septiembre

Finaliza en

Chañuntuko. Chile. Mediados del siglo XX.

Notable prenda araucana de uso ecuestre, utilizada en el apero del jinete. Labor realizada en lana de oveja hilada y teñida. En su parte posterior se aprecia una antigua matra listada, con colores pasteles. Se la confeccionó anudando trozos de lana retorcida (chinai, en lengua mapundung) en toda la superficie del tejido básico. Sus colores transmiten una potencia que, en el caso especial de chañuntuku se combina entre hacedoras y usuarios. Para la mujer araucana el rojo es sinónimo de fertilidad, en tanto que, para el hombre, el rojo siempre representa sangre, guerra y coraje. Medidas: 98 x 96 cm.


Muy infrecuentes en el ámbito del coleccionismo, los chañuntuko que aparecen, en general se encuentran “desflecados” y deteriorados por su uso.


Antes de la llegada de los españoles y como las demás naciones originarias de América, el araucano era un pueblo “de a pie”. Cazadores y agricultores de baja intensidad, adoptaron con premura el caballo que acompañara a los conquistadores europeos. Según algunos cronistas, ya en 1580 se verificaba la pericia de los nativos chilenos en el manejo del caballo y cuenta Alonso González de Nájara, militar de profesión, que a comienzos del 1600 los indios de aquellas tierras aventajaban a los españoles en el número de caballos. De igual modo, sabemos que en 1607 en la costa del Río de la Plata, se contrataban indígenas para el matadero de Buenos Aires, ya que se los reconocía por ser hábiles jinetes.


El nuevo medio de transporte provocó una revolución cultural entre las etnias americanas que lo adoptaron, tiñendo el panorama de los usos y costumbres con un barniz común que dio en llamarse “complejo ecuestre” (horse complex, para los antropólogos norteamericanos). El apero pasó a ser un tesoro de enorme valor y prestigio entre los nativos; una larga lanza sustituyó el arco y la flecha, y el caballo cumplió un rol de singular valía económica y cultural.


En ese ámbito, las jergas del apero de montar eran tejidas por las mujeres de cada tribu. Es así que las matras y el pellón o chañuntuko tenían un uso masculino, pero recibían la carga simbólica de los colores que la tejedora quería imprimirles.


En el ejemplar que ahora presentamos se aprecia una variación cromática del colorado, virando hacia los tonos limítrofes, como el naranja, rosa y violeta. Este cobertor de la montura también tiene una gran carga simbólica entre los araucanos; en particular posee otro poder mágico entre los mapuches; cuentan varios estudiosos que a los nativos les permite espantar (o atrapar) a los malos espíritus, arrojándoles la prenda por encima en tanto se pregona una oración.


LOTE 75
PRECIO BASE U$S 400

¿Le interesa vender algunas obras?

Envíenos un correo electrónico indicando brevemente
qué obras piensa poner en venta, y le responderemos. Haga click aquí­

Suscríbase a nuestro newsletter para estar actualizado.

Ver nuestros Boletines Virtuales