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Soguería & asta

Boleadoras de potro.

Antiguas boleadoras con sus ramales de tientos de cuero retorcido. Las tres bolas son de marfil, con un hueco al centro por donde las atraviesa un eje al que se sujeta la argolla de metal. Una de ellas, la más pequeña -en este caso, la más oscura y rellena con plomo fundido- es la que el gaucho retiene en la mano mientras las otras dos giran sobre su cabeza; lleva por nombre “manija”.


Sobre las boleadoras de potro cuenta Justo P. Sáenz, “llevábalas nuestro antiguo hombre de campo ceñidas a la cintura con dos o tres tipos de nudo que permitían desatarlas al más leve tirón. Es así como he conocido criollos que en contados segundos las tenían en el aire, revoleando, casi con la rapidez con que se arranca un revólver de la pistolera”. (Equitación Gaucha. Buenos Aires, Ed. Peuser, 1959, p. 186)


Argentina o Uruguay, fines del siglo XIX o principios del XX.


GOMM




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