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    FOTOGRAFÍAS PATRIMONIALES
    ANTIGUAS Y MODERNAS
    1849 - 1970


    CATÁLOGO FOTOGRÁFICO Nº 6



     
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    1. DAGUERROTIPISTA NO IDENTIFICADO

    Retrato de dos damas jóvenes rioplatenses. Río de la Plata. Circa 1848.

    Daguerrotipo de un cuarto de placa (1/4). Medidas: 11 x 8,5 cm. Estuche de tafilete marrón, labrado, con sus dos ganchos de cierre -con el faltante de su tapa- y mat liso de bronce dorado con diseño artístico. Al tratarse de un daguerrotipo temprano no lleva la clásica bandeleta de sujeción. Obra en excelente estado de conservación.
    Uno de los mejores retratos daguerreanos que hemos ofrecido a través de los seis catálogos de fotografía patrimonial editados por nuestra casa. El retrato nos presenta a dos señoritas de pie y con vestidos de verano; tienen sus brazos entrelazados como estrategia de inmovilidad, pose quizás sugerida por el profesional de la cámara. A la belleza del daguerrotipo se le agrega la fragante juventud de estas jóvenes del siglo XIX que exhiben cinturas de avispa, escotes generosos y bellos vestidos. El estudio del daguerrotipista, hasta aquí no identificado, posee un fondo creado por un telón que muestra una columna pintada. En Buenos Aires, John Elliot utilizó una variante de este recurso. Y en colecciones particulares se ubican otros pocos ejemplos de daguerrotipos con esta columna; uno de ellos incluye la fecha de 1846, referencia que sugiere nuestra datación.

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    2. DAGUERROTIPISTA NO IDENTIFICADO

    Una elegante dama rioplatense. Circa 1849.

    Daguerrotipo de un cuarto de placa (1/4) iluminado. Medidas: 9,5 x 12 cm. Mat artístico de bronce dorado, bandeleta ornamentada de cobre dorado y flexible. En estuche forrado de cuero tafilete labrado con interior de seda roja desvaída. Obra en buen estado.

    Extraordinario retrato sobre una bella dama decimonónica. Posa de pie sobre un fondo liso, claro y neutro que destaca su grácil figura. Ella luce con todo esplendor un elegante vestido de verano con sus hombros descubiertos; sobre el miriñaque resalta su cintura de avispa. Peinada en estilo bandó, el amplio escote es un tributo a su juventud y donde se destacan las diversas joyas infaltables en una mujer de su categoría, como el broche del escote, y las gruesas pulseras y anillos, todas joyas de oro puro aquí resaltadas en un fino trabajo de iluminación. En su mano, el infaltable pañuelo de pose, también fiel compañero en las tertulias de aquellas calurosas tardes de verano. Su mirada se aleja de la cámara, lo que marca una distancia con el artista y le otorga al retrato una evidente dignidad de clase.

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    Y SE RETRATÓ EN EUROPA...

    3. MARIANO BELLVER

    Retrato de Faustina de Pedralbes con binoculares. Barcelona circa 1854.

    Daguerrotipo de un cuarto de placa (1/4) iluminado. Medidas: 11 x 12,5 cm. Medio marco estilo francés con paspartú de vidrio imitación carey y ribetes dorados. La etiqueta litográfica publicitaria pegada al dorso indica: “M. Bellver. Retratista al daguerrotipo y pintor al Oleo (sic). Plaza de la Constitucion (sic) nº 3. piso 3º. Barcelona”.

    Retrato de estudio de Faustina de Pedralbes, hermana del Dr. Adolfo de Pedralbes. La dama de amplio vestido oscuro con cuello y mangas blancas posa sentada con binoculares utilizados para concurrir a la ópera. Llaman la atención los detalles en oro que resaltan sus joyas. Como se sabe solo el diez por ciento de los daguerrotipos realizados en esta época fueron firmados, motivo por el cual esta obra adquiere un valor especial.

    Mariano Bellver se anunciaba como «retratista fotográfico y pintor» en 1851, además de presentarse como discípulo de «Mayer frères»; y como «artista en pintura y fotografía». Aunque en Barcelona se anunció sólo por el apellido –Bellver–, en Mallorca ese mismo año daba su nombre –Mariano– (“El genio de la libertad”, 17 y 18 de julio de 1851; “Diario constitucional”, 18 de julio de 1851). Seguía trabajando en los años sesenta. Extraído de María de los Santos García Felguera, Universidad Pompeu Fabra, Barcelona.

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    4. DAGUERROTIPISTA NO IDENTIFIC

    Retrato del Dr. Joaquín Vendrell. Montevideo, circa 1855.

    Daguerrotipo de un  cuarto de placa (1/4) . Medidas: 11 x 12,5 cm. Medio marco estilo francés con paspartú de vidrio imitación carey. Obra en excelente estado de conservación.

    Apacible retrato posado de estudio en estilo media pierna. El doctor Vendrell, quien mira a la cámara, viste levita con chaleco y corbata-moño, todo a la moda de la época. Al dorso diversos textos filiatorios manuscritos: “Doctor Joaquin Vendrell de Pedralbes y Lletjos. Casado con Doña Gertrudes Capua y Nales. Casaron 26 XII 1826 en Montevideo”.




  • AMBROTIPOS

     
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    5. ARTHUR TERRY

    Caballero con sombrero de copa. Buenos Aires, circa 1862.

    Ambrotipo de un sexto (1/6) de placa, medidas: 8,2 x 7 cm. Estuche “Union Case” de material thermoplastic, muy decorado, con un caracol de mar al centro; con doble bisagra y cierre a presión. El interior de terciopelo gofrado rojo presenta al centro la publicidad de este daguerrotipista viajero: “Terry retratista”. Típico mat de ambrotipo de lámina de cobre dorada con diseños ornamentales y ventana oval. Bandeleta de cobre dorado con guarda perimetral artística. Obra en buen estado.

    Este caballero latinoamericano, posa sentado sobre un fondo claro. Mira la cámara en tanto apoya su brazo izquierdo sobre la clásica mesita de estudio -cubierta con una carpeta floreada-, en la que también descansa su alta galera. Exhibe cadena de oro con reloj y viste elegante atuendo.

    Arthur Terry fue un fotógrafo norteamericano activo en Perú, Chile y Argentina. El primer establecimiento que se le conoce en Sudamérica es el de Lima, hacia 1848. En agosto de 1853, llega a Valparaíso, país en el que trabaja hasta 1856, año en el que parte hacia el Río de la Plata. En 1861 instaló un estudio en nuestra ciudad en la calle Florida 80.

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    6. AMBROTIPISTA NO IDENTIFICADO

    Caballero sentado, de llamativo porte. Circa 1862.

    Ambrotipo de un sexto (1/6) de placa. Medidas: 8,3 x 7 cm. Estuche de cuero tafilete labrado en tono marrón, con gancho uñero. Mat de bronce dorado en el formato “double elliptical” y bandeleta de cobre flexible y dorada con artísticos relieves. Obra en muy buen estado, con faltante de la correspondiente tapa.

    Destacamos aquí la opinión experta de Abel Alexander: “Pocas veces he visto un retrato de un joven que trasunta tanta personalidad, acentuada en una pose y una mirada elevada y penetrante, muy significativa. La iluminación de este caballero resalta las características de su figura”. La pose displicente, el brazo derecho apoyado sobre el respaldo de la silla, mientras que el izquierdo descansa en la clásica mesita de estudio. Su rostro inclinado exhibe una frondosa barba al estilo de la época. En este caso, al igual que la pieza número 4, el modelo posa su mirada en un punto infinito y no en la cámara. Sin duda que se trata de un hombre de recursos, y que éste no es su primera retrato fotográfico, consideraciones sugeridas por la seguridad que muestra y la elección de una pose totalmente relajada. Quizás nunca se sepa la ocupación que lo llevó a la elevada posición social que su actitud nos indica, pero lo que sí está a la vista es que se trató de un hombre de una gran resolución y temperamento, quizás un empresario o un funcionario público del Río de la Plata.

    Sin duda, estamos ante un retrato que rompe la estética habitual del siglo XIX.

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    7. AMBROTIPISTA NO IDENTIFICADO

    Dama sentada y jovencita de pié. Buenos Aires, circa 1855.

    Ambrotipo de un cuarto (1/4) de placa. Medidas: 10 x 8 cm. Mat de ambrotipo de cobre dorado en figura de doble columna, en cuyos capiteles se aprecian sendas alegorías y al centro un busto masculino (¿George Washington?), de origen norteamericano, como todos los que llegaron al Río de la Plata con esta técnica. El conjunto se sella con una bandeleta muy ornamentada de cobre dorada.

    Retrato posado de estudio de dos damas decimonónicas. La mujer mayor, sentada, luciendo un vestido de época y el frecuente abanico. De pie a su lado, una jovencita con amplio vestido cuadrillé. Ambas miran a la cámara. El fondo es liso y neutro. Cierta rigidez en la pose de ambas sugiere que por detrás de cada una se encuentra el sujetacabezas, que ayudaba a mantener la inmovilidad, imprescindible para que la toma fuera un éxito.

    Para esta ocasión han concurrido al atelier del ambrotipista luciendo sus mejores joyas en oro, las cuales fueron coloreadas en el mismo tono.




  • AMBROTIPO ESTEREOSCÓPICO

     
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    UN ESPECIAL AMBROTIPO ESTEREOSCÓPICO

    8. AMBROTIPISTA NO IDENTIFICADO

    Retratos de niñas. Río de la Plata. Circa 1860.

    Dos ambrotipos casi idénticos de un sexto de placa (1/6) cada uno. Medidas: 8 x 7 cm. Mat de bronce dorado con dos aberturas ovales y labradas; estuche de tafilete de 15 x 12 cm, reforzado con dos bisagras de bronce y cierre con botón a presión. Bandeleta de cobre labrada, flexible y dorada. En el interior de la tapa se encuentra inserto el curioso visor de doble óptica con la inscripción en dorado “Mascher’s Improved Stereoscope. Philada. Patent March 8th 1853”.

    Fue en 1838 que el científico e inventor inglés Sir Charles Wheatstone, puso a punto el primer y rudimentario aparato óptico que permitió mirar por primera vez la imagen con profundidad -una impensada visión estereoscópica-, tal como se produce naturalmente en nuestra visión.
    Aquel hallazgo científico tuvo poco después una aplicación formidable, cuando se conjugó con otro invento reciente; nada menos que la exactisima imagen fotográfica obtenida por el daguerrotipo.

    Rápidamente los americanos, con su innata capacidad para adaptar y desarrollar inventos, perfeccionaron a partir de la década de 1850 unos originales estuches de madera forrada en cuero tafilete para daguerrotipos y ambrotipos, los cuales, al abrirse, revelaban un visor perfectamente calibrado para apreciar las imágenes dobles en tercera dimensión.

    La empresa "Mascher's" de Filadelfia se destacó internacionalmente por sus excelentes visores, de los cuales unos pocos se utilizaron entre los profesionales rioplatenses para contener dobles retratos, como es el caso de estas dos hermanitas luciendo vestidos idénticos y los curiosos calzoncillos blancos por debajo de las faldas. Sentadas y al decir de la imagen, un poco asustadas, miran la cámara de doble objetivo mientras permanecen aprisionadas por sendos sujetadores de nuca, cuyas bases se ven al pie de la escena.

    Este tipo de retratos estereoscópicos son extremadamente raros de hallar, sin duda por sus elevados costos en su época. Por una parte, estamos frente a un retrato doble, y a la vez, utilizando un estuche especialmente caro de afrontar. Un ejemplar especialmente valioso se encuentra en la Colección Cuarterolo, se trata de un daguerrotipo estereoscópico al aire libre de un acto cívico realizado en Montevideo. Dicha obra se encuentra firmada por el artista Napoleón Aubanel, quizás quien adoptó inicialmente esta técnica, forzando a la competencia a seguir sus pasos hasta el proceso siguiente, la ambrotipía.





  • ÁLBUMES CON ALBÚMINAS


     
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    MARAVILLOSO ÁLBUM DE CARTE-DE-VISITE

    9. Guerra del Paraguay.

    Álbum con 32 albúminas, carte-de-visite -medidas, en torno a: 8,5 x 5,5 cm-, montadas sobre cartones de 11 x 14,5 cm -con ventanas caladas, una por hoja-, todas reunidas por una encuadernación de época, restaurada, en un álbum original.

    Excepcional conjunto de fotografías de la Guerra del Paraguay (notable por su edición en el formato carte-de-visite) que incluye increíbles vistas y retratos de la oficialidad de todas las fuerzas en pugna -entre ellos, Francisco Solano López -frente a él, su esposa Madame Lynch-; el emperador Pedro II y el duque de Caxia; Bartolomé Mitre y Venancio Flores-, complementada con algunos retratos de indígenas y criollos de la región y unas pocas allí ubicadas sin razón para nosotros, como una tapada de Lima, el retrato fotográfico de un grabado de Bossi y la carte-de-visite de un vapor que unía la costa mediterránea con los puertos de Río de Janeiro, Montevideo y Buenos Aires. Excepcional patrimonio, el álbum fue formado por un guerrero; en uno de los retratos confirma su propiedad: Yo soy.

    Entre las que forman parte del tema central de éste álbum sumamos 13 retratos de la oficialidad de las naciones en combate, y 2 mosaicos con retratos -uno de ellos, de la Familia Imperial de Brasil-; más 13 vistas de los escenarios de la guerra, al parecer todas tomadas en su momento por fotógrafos brasileños que acompañaron aquel ejército.

    En la Biblioteca Nacional de Río de Janeiro se conserva un álbum con sus albúminas de época, en general, sin referencia de autoría. En nuestro conjunto sólo dos carte-de-visite indican el fotógrafo: una firmada por Federico Trebbi (activo en Río de Janeiro) y otra, por la Casa Central de Fotografia, de Buenos Aires, el establecimiento propiedad de Emil Mangel du Mesnil.

    Entre las vistas, se destacan el Panteón Nacional de los Héroes, con los andamios en la cúpula y la Estación Central del Ferrocarril, ambas en Asunción. La batería “Londres”, en Huamitá; la residencia del secretario del general en jefe de las fuerzas brasileñas y la del comandante Andrade Neves, Baron del Triunfo -ésta, firmada por F. Trebbi-, además de tres vistas de las iglesias del Pilar y de Trinidad, y de otros sitios que no hemos podido identificar.

    En el mundo de la historia de la fotografía bélica internacional, sólo fue conocida esta Guerra a partir de la edición del libro “Soldados de la Memoria”, de Miguel Ángel Cuarterolo (Ed. Planeta, 2000), quien invirtió diez años de su vida para rastrear las escasas imágenes en colecciones públicas y privadas, estudiando autores  fotográficos, identidad de retratados y localización de las vistas.

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    VISTAS ARGENTINAS

    10. ARTURO W. BOOTE

    Entre gauchos, cocheros y caballos. Argentina, 1880 / 1890.

    Conjunto de ocho fotografías a la albúmina -medidas: 16,9 x 21,6 cm- montadas sobre cartulinas rígidas de época y estas, sobre paspartú posteriores. Todas preservadas en una moderna caja de pleno cuero. Fotografías en general en buen estado.

    Singular conjunto de vistas rurales, algunas realizadas en la costa del Río y en los suburbios de Buenos Aires, y otras en el interior profundo de Argentina.  Dos de ellas aluden a un asado; la que lleva por nombre “El asado” nos muestra a nueve gauchos comiendo en torno a un costillar a la cruz, con sus cuchillos de cintura empuñados para cortar cada bocado, bien a la usanza campera. En otra vista llamada “Peones de una estancia”, un grupo mayor de paisanos también come un asado frente al fotógrafo y en un primer plano, dos cueros se secan al sol.

    La siguiente, titulada “Domadores” nos presenta a un gaucho a punto de montar un caballo chúcaro. A su alrededor dos montados se preparan para cualquier eventualidad y más adelante, marcan un caballo blanco pialado.

    Con el rancho como parte de la escena ubicamos tres tomas; una de ellas nos muestra el patio de la vivienda con animales, jinetes y otros miembros de la familia; en la siguiente albúmina, sentado y apoyado contra la pared de adobe, un payador empuña su guitarra. A los pies, una botella de ginebra y el perro que descansa, y en la restante, “Paisano y mujer”, dos ancianos toman mate al costado del rancho, sentados, mientras miran la cámara.

    Las demás fotografías aluden a temas urbanos; en una de ellas, los lecheros se preparan para efectuar su reparto a caballo, con los tarros ubicados a ambos lados de la montura, y en la última imagen aquí reunida,  los carros con pesadas ruedas transportan la carga en la orilla del río; detrás se observan los lanchones utilizados para acercarlas desde las naves que por su calado deben mantenerse alejadas de la orilla.

    Arturo W. Boote (1861- 1936), hijo de inmigrantes ingleses, fue un destacado fotógrafo y editor de álbumes en Buenos Aires desde fines de los años 1880 hasta los inicios del siglo XX. Hacia 1892 abrió su comercio dedicado a la venta de fotografías sueltas y en álbumes armados con las imágenes seleccionadas por cada cliente. Su fondo de originales se formó con obras propias, de su hermano Samuel, de su sobrino Enrique Moody, y de muchos otros fotógrafos. (1)

    Notas:1) Abel Alexander y Luis Priamo: La Argentina a fines del siglo XIX. Fotografías de Samuel y Arturo Boote. 1880 / 1900. Ediciones de la Antorcha. Buenos Aires, 2012.





  • ÁLBUMES CON GELATINAS DE PLATA


     
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    11. ELITE LA HAYE

    Legación de la República Argentina en Holanda. 1931. Misión P. Llambi Campbell.

    Álbum con 10 gelatinas de plata de 16,5 x 22,3 cm., montadas sobre cartulinas verdes de 25,6 x 34 cm. Todas con el sello seco “Elite La Haye”. Encuadernación acordonada y con títulos dorados.

    Las fotografías muestran la residencia de la Legación de la Argentina en los Países Bajos, ubicada en La Haya. Como una promenade, comienza con su fachada, le sigue su hall de entrada con escalera y escultura de mármol, para entrar en las siguientes en los elegantes interiores, y concluir, hacia la última imagen, con la fachada posterior y los densos jardines que ocultan en su espesura una escultura de estilo griego.

    Paulino Llambi Campbell (h), nacido en 1876, representó al país en Holanda cuando aún teníamos sólo una Legación, siendo designado el 3 de octubre de 1930, y en marzo del ´32, con su misión extendida en Bélgica y los Países Bajos. Actuó allí hasta 1934.

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    LA AVIACIÓN HACIA LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL EN UN ÁLBUM DE TRABAJO

    12. FOTÓGRAFO NO IDENTIFICADO

    Hidroaviones de la Marina Imperial Alemana. Circa 1915.

    Álbum con 75 gelatinas de plata de diversos tamaños, las mayores de 11,2 x 16,4 cm., y las menores de 4,4 x 5,7 cm. Todas montadas en cartulinas grises de 17 x 24 cm., en un álbum de época con encuadernación acordonada.

    La era moderna de los grandes conflictos armados ya se anticipaba con la Guerra Franco-Prusiana de 1871. La magnitud de estos enfrentamientos orientó a las grandes potencias militares hacia nuevas y revolucionarias armas cuyo uso desembocó en la cruenta Primera Guerra Mundial. La irrupción de los dirigibles y luego los aviones revolucionó las estrategias de la época. El Imperio Alemán, como potencia industrial, se volcó con entusiasmo a la construcción de aeronaves militares, tecnología que tenía como eje técnico potentes motores y livianas estructuras de madera. Así lo observamos en este raro álbum, conservado durante más de un siglo.

    Se trata de un valioso registro de más de setenta fotografías sobre aspectos de la fabricación, de los fuselajes, los motores, las máquinas, herramientas, los vuelos de bautismo, y todo tipo de pruebas sobre la navegabilidad de estos novedosos hidroaviones, producidos por la fábrica alemana Albatros Flugzeugwerke, ubicada a orillas del río Spree, en Berlín. Estos aparatos y aviones se pueden apreciar rodeados de obreros, técnicos y militares, y por supuesto, sus pilotos. Debemos puntualizar que la calidad de estas aeronaves determinó que Manfred von Richthofen, el célebre “Barón Rojo”, prefirió para sus combates un modelo Albatros D. II, fabricado por esta misma empresa. En el álbum, además de los hidroaviones, observamos otros dos modelos de aviones de tierra, previos al utilizado por el “Barón Rojo”, los modelos Albatros B. I y C. I.      

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    TEMPRANOS VUELOS PATAGÓNICOS

    13. FOTÓGRAFO NO IDENTIFICADO

    Aeroposta Argentina. 1938.

    Conjunto de seis gelatinas de plata, cuatro de ellas de 9,1 x 14,2 cm., y dos de 7 x 11,4 cm. En las dos más pequeñas leemos: “Entre Comodoro Rivadavia y C. Sarmiento – Chubut – Enero 2 / 938”, y “I 2 / 938”. Las fotografías se presentan en una bella caja de preservación.

    Inusual testimonio fotográfico de la aeronave bautizada “Patagonia” -un Junker 52/3m ge-, rematriculada LV - AAB en julio de 1938. Aquel avión alemán formaba parte de la flota propiedad de la Aeroposta Argentina. Aquí lo apreciamos en un tramo de su recorrido patagónico, con tripulación y pasajeros.

    Por entonces, la compañía -pionera en la aeronavegación de nuestro país-, transitaba un momento de auge, claro que no exento de riesgos: dieciocho meses antes se había siniestrado uno de sus aviones, falleciendo sus dos tripulantes a escasos 60 kilómetros de Comodoro Rivadavia.

    En octubre de 1937 el “Patagonia” realizó su vuelo de bautismo. La nave despegó del aeropuerto de Quilmes siendo su destino final, la ciudad de Río Gallegos. Era su piloto jefe el capitán alemán Paúl Rohlandt.

    En la Aeroposta Argentina había volado el piloto francés Antoine de Saint-Exupery, el célebre autor de El Principito. En 1949 al crearse Aerolíneas Argentinas, fue ésta una de las empresas que le dieran origen.

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    EN LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL, ALEMANES PRISIONEROS EN CHILE DESPUÉS DE LA BATALLA DE MALVINAS

    14. FOTÓGRAFO NO IDENTIFICADO

    Quiriquina. S. M. S. “Dresden”. Chile. 1916.

    Álbum original con 34 fotografías, gelatinas de plata (medidas: 10,8 x 15,8 cm) montadas sobre cartones con las leyendas manuscritas al pie de cada uno. Encuadernación con cordones en tela gofrada con títulos y una cinta con el nombre de la embarcación, al parecer, del gorro de marinero de uno de sus tripulantes. Obra en muy buen estado.

    Imágenes de gran calidad técnica, vistas de exteriores e interiores, con un gran manejo de la luz natural y artificial. Entre los tomas preservadas se encuentra el retrato del capitán Ernst Wieblitz en su despacho; en la última batalla fue herido y trasladado a Valparaíso, donde le fue amputada una pierna.

    Sin duda, muchos argentinos se sorprenderán con esta información bélica: el registro fotográfico nos muestra a la tripulación del acorazado alemán Dresden, luego de la derrota sufrida en la batalla de las Islas Malvinas, un combate naval que aconteció el 8 de diciembre de 1914, en la Primera Guerra Mundial. Se enfrentaron la escuadra inglesa, fondeada en las Malvinas, y la alemana, formada por nueve embarcaciones, la que fue derrotada con la pérdida de todas sus naves -salvo el Dresden, favorecido por sus turbinas Parsons-, además de padecer la muerte de su gran comandante del mar, el conde Maximilian von Spee.

    Los alemanes habían dado un fuerte golpe a los ingleses en las costas de Chile, en la batalla de Coronel, y prepararon su ataque sobre la principal base de sus enemigos en el Atlántico Sur, nuestro Puerto Argentino, llamado Stanley por los británicos. Preveían ocupar la isla con un cuerpo de Infantería y menuda sorpresa, los esperaba una flota recuperada y acrecentada. La batalla fue trágica para los germanos y selló su suerte en el frente naval de la I Guerra Mundial. La única embarcación que sobrevivió, navegó entre los canales patagónicos chilenos, perseguida por la Royal Navy, hasta que -averiada- pudo alcanzar la Isla Juan Fernández. Allí la recibieron donde finalmente naufragó poco antes de ser alcanzada por los ingleses. Lo cierto es que la tripulación desembarcó y la nave fue hundida para evitar el cañoneo enemigo. Aquel crucero es hoy una atracción submarina, y su historia no está exenta de mitos. Sus tripulantes fueron prisioneros de Chile, alojados en Quiriquina, aunque permanecieron allí casi en absoluta libertad. Concluida la guerra, se les permitió su retorno a Alemania, pero muchos de ellos optaron por residir en el país trasandino.





  • LOS ÁLBUMES FAMILIARES

    Los álbumes familiares comprenden un capítulo especial de la fotografía patrimonial. Pueden atesorar verdaderas creaciones artísticas y en general representan un fiel registro visual de una época, una región, y sus costumbres. Conservarlos se hace imprescindible y hacerlo con referencias claras de sus autores o protagonistas, facilitan los estudios posteriores.
    En el devenir de la fotografía, estos tesoros poseen un valor enorme como fuentes de consulta. Rescatarlos es una tarea prioritaria y difundir su interés para la investigación y el coleccionismo hace a la salud de estas obras, tantas veces destruidas en el olvido y la desidia.
    La revalorización de los archivos fotográficos de familia ha tenido su consagración en la muestra que en estos días se despliega en el Museo Isaac Fernández Blanco, curada por Leila Makarius y  Jorge Cometti, cuyo título “Historias de Inmigración” nos invita a disfrutar las fotografías de la familia Güller, oriunda de suiza.
    En línea con esta idea, presentamos tres ejemplos de interés documental.



     
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    UNA AUTÉNTICA BITÁCORA FOTOGRÁFICA

    15. FOTÓGRAFO NO IDENTIFICADO

    Familia alemana en Argentina. 1926 a 1977.

    Monumental conjunto formado por tres álbumes y un grupos de fotografías sueltas -todas a la gelatina de plata, de diversas medidas- que suman 867 imágenes.

    Las tomas no agrupadas en un álbum poseen una gran riqueza documental, nos muestran a una familia de origen alemán en diversos viajes por nuestro país: a caballo en un crudo invierno patagónico, en moto y en un auto; además de imágenes del noroeste argentino y también del noreste con unos tobas en su comunidad, poco antes de cruzar al Paraguay.

    En uno de los álbumes se reúnen 79 fotografías de un viaje familiar a Europa, todas montadas sobre cartones numerados. Otro, aglutina 550 fotografías fechadas entre 1934 y 1977. Y el tercero contiene 148 fotografías tomadas entre 1926 y 1935, también montadas sobre cartones, en este caso ilustrados en lápiz blanco con distintas figuras icónicas de nuestra cultura criolla, fiel reflejo de la adaptación de estos inmigrantes a su nuevo terruño. En este último álbum aparecen numerosas estancias visitadas en aquellos viajes, entre las que destacan “Cerro Napostá Grande” (próxima a Tornquist), propiedad de Rudolf Funke, y “San Ramón”, ubicada en la Patagonia.  

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    HISTORIAS DE VIDA. TESTIMONIOS GRÁFICOS

    16. FOTÓGRAFO NO IDENTIFICADO

    Álbum familiar. Argentina. 1930 a 1936.

    Álbum con 234 gelatinas de plata -medidas, en torno a: 9 x 14 cm- montadas sobre cartones de 29,5 x 38 cm. Encuadernación en pleno cuero con gofrados.

    El conjunto nos muestra el placer de las vacaciones de esta familia de origen alemán; desde las primeras en Florida y Olivos, hasta sus viajes en cruceros: en 1932, en el Cap. Arcona y en 1933, a bordo del Lambaré. En 1934 se trasladaron a Mendoza donde documentaron su viaje con fotografías aéreas, tomadas a bordo de un aeroplano, y luego pasaron a Chile. En marzo de aquel año, ya los vemos de paseo por distintos sitios locales y en octubre, testimonian la construcción de la inmensa cruz de concreto que precedió las ceremonias del Congreso Eucarístico celebrado en Buenos Aires aquel año.

    Otras vistas de gran interés son las tomas aéreas del centro de la capital argentina, realizadas “desde la torre de la casa al lado del Plaza Hotel”, aludiendo al edificio (rascacielo, en ese momento el más alto de Sudamérica) Kavanagh, por entonces en construcción.

    Llama la atención la actitud de ambos miembros del matrimonio, activos deportistas que posan en repetidas ocasiones en manifiesta actitud de ofrecer al espectador su belleza y sensualidad, como si se tratara de dos experimentados modelos frente a la lente del fotógrafo.

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    17. FOTÓGRAFOS NO IDENTIFICADOS

    Álbum familiar. 1924 / 1925.

    Álbum con 297 fotografías, gelatinas de plata, de variados tamaños, montadas sobre cartones de 43 x 28 cm. Encuadernación en pleno cuero, con etiqueta “Talleres Encuadernación Don Bosco”. Obra en gran estado.

    Friso visual de una familia adinerada del Uruguay. Las imágenes reflejan el uso de cámaras en distintos formatos, con tomas hechas por aficionados; aunque posteriormente, las fotografías fueron montadas en forma profesional y prolijamente ordenadas sobre cada cartón, registrando los viajes de placer y actividades sociales de dicho grupo familiar. Cruceros de navío, viajes a Europa, excursiones al campo, encuentros con amigos, escenas de cacería… Precursores del turismo actual, luego de cada viaje, se ordenaban las fotografías con sus referencias para ser al fin reunidas en el gran álbum.

    En 1924 se divirtieron con un viaje al Brasil, retratándose en salones, en la cubierta de un crucero, frente a cascadas, en el Jardín Botánico de Río de Janeiro; de regreso visitan el puerto de Santos, donde observamos grandes navíos de guerra, y otra vez en Uruguay, Pocitos. En 1925 en una nueva travesía a bordo del vapor brazileiro “Macapa”, los encontramos en Santa Lucía, en Carrasco; en el mismo año en el “Giulio Cesare”, y también a bordo del navío genovés “Conte Rosso”, además disfrutando de París ó del Hipódromo de Barcelona. Deslumbrados por la magnífica arquitectura catalana, vemos a la familia rioplatense retratándose en el Parque Güell. Continúa el viaje por Montserrat y Tibidabo, Madrid, Córdoba, Sevilla.

    Entre todas las imágenes se destaca un retrato grupal de gran calidad, realizado por un profesional, que registra una reunión en las oficinas de la empresa RCA Víctor, con el perrito símbolo de esta firma discográfica en primer plano, probablemente una escultura de porcelana.

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    18. FOTÓGRAFO NO IDENTIFICADO (LTM?)

    Album do Rio de Janeiro. 10 Photographias. N. 1. Circa 1940.

    Album con 10 fotografías en gelatina de plata papel simple peso abrillantado. Nueve de ellas de 16 x 23,5 cm., y una, en la portada del álbum, de 3,7 x 6 cm. Álbum de cartón acordonado.

    Las fotografías, de gran calidad técnica, están destinadas al turismo internacional.

    Los títulos de las fotografías son: Av. Niemeyer / Botafogo / Canal do Mangue / Vista do Corcovado a noite / Praca Mar. Roriano / Praia Copacabana / Pan. Vista Chinesa / Jardin Botanico / Avenida Niemeyer / (y la última, sin titular).

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    ALENDE VISITA TANDIL EN SEMANA SANTA

    19. FOTO REMBRANDT / DANIEL PEUSCOVICH

    Álbum de Fotografías de La Comisión Oficial de Semana Santa de Tandil al Exmo. Señor

    Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Dr. Oscar Alende. Tandil. Circa 1960.

    Álbum con 42 fotografía -medidas: 16,7 x 23,2 cm., gelatinas de plata montadas sobre los cartones. Portada con una témpera original titulada “Tandil lo espera en Semana Santa”. Encuadernación en pleno cuero con guardas y títulos dorados. Ejemplar en muy buena forma.

    El álbum atestigua las celebraciones pascuales realizadas hacia 1960 en Tandil. La comitiva oficial, encabezada por el gobernador de la provincia de Buenos Aires, el doctor Oscar Alende, y las autoridades religiosas protagonizaron las ceremonias y actos alusivos que convocaron a una nutrida concurrencia.

    Inferimos que el autor de las tomas fue el reportero gráfico Daniel Peuscovich, maestro de la fotografía local, empleado en la casa Óptica Foto Rembrandt por décadas, quien también trabajara en los periódicos de Tandil. El estudio que editó el álbum obsequiado al gobernador, fue fundado en los años ´40 por los hermanos Alcides y Homero Fortunato; ubicado en la calle Rodríguez 554 de Tandil, fue una destacada casa fotográfica.

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    EL MONTAJE DE UN IMAGINARIO INDÍGENA

    20. GUSTAVO MILET RAMÍREZ

    Tipos Araucanos. Santiago de Chile. J. Díaz Lira. Editor. Circa 1900.

    En 8° (medidas: 22 x 14,7 cm), con 18 fotografías impresas -medidas: 13 x 8 cm-, cada una con su título al pie de página. En su encuadernación de época en tela con gofrados y dorados, apenas con algunos desgastes. Obra en buen estado.

    Gustavo Milet (así firmaba sus fotografías) Ramírez (Valparaíso, 1860 - Traiguén, 1917), fue un destacado fotógrafo chileno especializado en la retratística de araucanos (mapuches), tanto en estudio como en exterior. Se formó como fotógrafo en su ciudad natal y hacia 1886 se trasladó a Lebu y más tarde, a Traiguén, donde habilitó su establecimiento. Desde aquí realizó varias giras fotográficas. Su obra mereció la atención de la esteta Margarita Alvarado(1), quien advirtió una intervención como fotógrafo que modificó la percepción visual de aquella cultura mapuche. Lo hizo particularmente en la serie de retratos que al parecer realizó en su estudio de Traiguén en torno a 1885. “Al mirar con atención -sostuvo Alvarado- podemos darnos cuenta que varias mujeres, vestidas con la tradicional indumentaria mapuche, lucen las mismas joyas de plata en su pecho y cabeza. Sabido es que este tipo de adornos femeninos -trarülongko, trapalakucha y sikil- constituían símbolos de identidad y pertenencia étnica y social, por tanto su uso y propiedad estaba rigurosamente pautado por la tradición”.

    Pese a estos condicionantes estéticos y culturales, la voluntad del profesional de la cámara -quizás sin proponérselo, dirá la autora citada- transformó sus imágenes en una nueva construcción visual. Y ésta fue tomada como genuina por muchos investigadores del universo mapuche, hasta que saltó a la luz esta nueva mirada, descubriéndose la práctica de Milet, al lograr que cada mujer retratada luciera las mismas joyas hechas en plata, propiedad de su estudio, y no las que ellas utilizaban en su vida cotidiana o en sus ceremonias colectivas.

    Milet desarrolló así “una opción estética y un planteamiento poético propio”, con los indígenas posando frente a telones pintados con “sutiles abedules europeos, arbustos complacientes y clásicas columnas y jardineras de ornato”. Escenario que se enriquecía con restos de troncos de árboles, y hasta cestos y cerámicas que aludían a su pertenencia étnica. Debemos señalar que la implementación de joyas fue también una estrategia comercial con relación a la venta de estas obras.

    Notas:1. Margarita Alvarado Pérez: Ventana a dos mundos. (En “Mapuche. Construcción y montaje de un imaginario”. Buenos Aires. Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco.





  • ÁLBUM DE FOTOCROMOS


     
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    21. P. Z. (PHOTOCHROM ZURICH)

    Berlin. Circa 1900.

    Álbum con 26 imágenes, medidas: 22, 3 x 17 cm. Encuadernación  en plena tela con títulos dorados; medidas: 37,5 x 28,5 cm. Ejemplar en muy buen estado.

    Observamos aquí a la gran ciudad germana en su antiguo esplendor arquitectónico barroco, clásico y romántico, antes de ser golpeada durante la primera Guerra Mundial y destruída en la Segunda. Plazas, jardines y ríos disfrutados por los berlineses de la Belle époque, a la vez que los palacios, iglesias, museos y monumentos lucen con la frescura colorida, propia de esta moderna -para entonces- técnica de impresión fotográfica. Por entonces, Berlín era el corazón de Prusia.

    Se trata del álbum presentado en la Exposición Universal de París de 1900, por Orell Füssli quien había patentado el proceso de impresión y en aquella gran muestra obtuvo un premio por su bella innovación. La técnica había sido inventada por Hans Jacob Schmidt poco antes.

    Desde su lanzamiento comercial, fue un éxito tan rotundo que Orel Füssil creó una división bajo el nombre de Photochrom Zurich, la que en 1895 derivó en la marca “P. Z.”, la misma que aparece en nuestras imágenes, en dorado.





  • ÁLBUMES IMPRESOS CON LA TÉCNICA WOODBURYTIPIA
    El Salón de París fue durante dos siglos el evento artístico más importante de la cultura occidental, a la vez que la exposición de arte oficial de la Academia de Bellas Artes de París desde 1725. A partir de 1881 el gobierno retiró su patrocinio al Salón anual, y un grupo de artistas organizó la Société des Artistes Français para que se hiciera cargo de la muestra. En ese mismo año el editor E. Frankfort comenzó a publicar los álbumes de cada salón.
    Cada álbum contiene el conjunto de artistas seleccionados para ese año, con un retrato fotográfico -además de otros datos, como año de nacimiento, nombre del maestro, premios obtenidos, su dirección y firma-, y en la página siguiente, a gran formato, la fotografía de su obra entregada. Estas ediciones -que ahora denominamos catálogos- resultan un maravilloso muestrario del arte de entonces, en particular de la estética realista. Recordemos que contemporáneos a estos artistas, los disidentes impresionistas realizaban sus exposiciones  desde 1874.
    Las fotografías fueron tomadas por Charles Louis Michelez, la portada (con unas alegorías a la pintura y a la fotografía) y el índice (con el atril y demás materiales para la pintura en el exterior) fueron realizados por Henry Pille. Y la destacada casa parisina Lemercier fue la responsable de su impresión.



     
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    22. CHARLES LOUIS MICHELEZ

    Album Artistique et Biographique. Salon 1883. Paris. E. Francfort Edit. R. de Paradis Nº 45.

    Álbum con 18 fotografías, retratos de artistas (13,5 x 9,7 cm.), y 17 fotografías de una de sus obras, (17,2 x 24,4 cm.); todas montadas en los cartones rígidos del álbum (30,5 x 42,5 cm), careciendo de una imagen de la obra seleccionada. Ejemplar en buen estado.

    Acordes al realismo pictórico imperante en esas horas en París, no son las románticas escenas históricas, bíblicas o míticas, o los paisajes bucólicos los que abundan en este álbum, sino cocineros, una maestra con sus alumnos, un prestidigitador embaucando en una plaza, y diversas escenas urbanas. Y cuando lo bélico atrae, la inspiración de estos artistas se nutre en la cruda realidad de las batallas y en la desolación de las ciudades destruidas.

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    23. CHARLES LOUIS MICHELEZ

    Album Artistique et Biographique. Salon 1886. Paris. E. Francfort Edit. R. de Paradis Nº 45.

    Álbum con 20 fotografías, retratos de artistas (13,5 x 9,7 cm.), y 20 fotografías de una de sus obras, (17,2 x 24,4 cm.); todas montadas en los cartones rígidos del álbum (30,5 x 42,5 cm.). Ejemplar en buen estado.

    Entre todas las obras seleccionadas para este Salón parisino, una en particular nos sorprende, “Un día después del pago” de Victor Marec: en el rústico interior de un cuarto, una madre sostiene dos hijos y alza la mirada hacia su marido que iracundo, rompe una silla. Entre ellos una ventana con vidrios rotos que muestra el exterior permite componer la escena expresando tanta pobreza. El vínculo con la maravillosa pintura de Ernesto de la Cárcova, “Sin pan y sin trabajo”, es indudable. El maestro argentino expuso en este Salón. Y más adelante, ya en Turín y en Roma, comenzó a pintar su obra consagratoria, que terminó y expuso en Buenos Aires en 1894.





  • ALBÚMINAS


     
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    BUENOS AIRES ARISTOCRÁTICA

    24. SAMUEL BOOTE

    Avenida 3 de Febrero. Buenos Aires, circa 1885.

    Albúmina -medidas: 16 x 21,2 cm- montada sobre un cartón rígido. Impreso en el negativo “Avenida 3 de Febrero. 189. Samuel Boote. Bs. As.” El número 189 del título refiere al archivo de negativos. Obra en buen estado.

    El gobernador Juan Manuel de Rosas, durante su segunda mandato -hacia 1845- ordenó rellenar los bajos y abrir un camino que le permitiese mejorar el acceso a su residencia en Palermo. Así nació esta avenida, que, derrocado Rosas en la batalla de Caseros fue cambiando su fisonomía y denominación, al igual que toda la zona, finalmente bautizada en recuerdo a aquel histórico episodio con el nombre de “3 de febrero” (dicha batalla se libró el 3 de febrero de 1852).

    Antes, y en la presidencia de Domingo F. Sarmiento, la arteria se embelleció con dos filas de palmeras por lado, y en su momento también fue conocida como la Avenida de las Palmeras. Al momento de esta fotografía ya había incorporado su nuevo nombre: “Avenida 3 de Febrero”. Por entonces era el espacio elegido por la sociedad porteña para ostentar carruajes y vestidos, como observamos en la presente fotografía.  

    La imagen se encuentra reproducida en “La Argentina a fines del siglo XIX Fotografías de Samuel y Arturo Boote 1880-1900”, de Abel Alexander y Luis Priamo.

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    JUAN MANUEL DE ROSAS Y SU HIJA MANUELITA

    25. EUGENIO BIXIO

    En la tumba de Juan Manuel de Rosas y de su hija Manuelita. Cementerio Antiguo de Southampton, Inglaterra, donde descansaron los restos de ambos. Circa 1903.

    Albúmina montada sobre cartón, sin datos de autor. Medidas: 1,64 x 11,8 cm. Buen ejemplar con pequeñas pérdidas en tres de sus ángulos, y un agujero ocasionado por un pinche en el tramo superior, sobre el cielo de la imagen.

    Retrato de dos personajes posando sobre la tumba de Don Juan Manuel de Rosas y su hija Manuelita, cuyos restos descansaban en el Cementerio Viejo de Southampton. El ex gobernador de la provincia de Buenos Aires falleció en 1877, en tanto que su hija murió en Londres en 1898.

    Ubicamos una toma desde el mismo ángulo y con este sacerdote, en la visita que la Fragata Sarmiento hiciera en su cuarto viaje por el mundo. Eugenio Bixio fue el fotógrafo de aquel viaje, embarcado como profesor de fotografía.

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    LA OFICIALIDAD EN CAMPAÑA

    26. FOTÓGRAFO NO IDENTIFICADO

    El general Luis María Campos en maniobras. Circa 1895.

    Albúmina -medidas: 22,1 x 16,5 cm-, montada sobre soporte secundario rígido con doble ribete perimetral marrón.

    El general Luis María Campos (1838 - 1907) conversa con otro oficial en tanto apoya su mano izquierda sobre la empuñadura del sable; todos visten uniformes de fajina. Detrás se advierte un escritorio de campaña en el interior de la carpa de la comandancia. Militar de larga trayectoria en el ámbito castrense y político, Luis María Campo protagonizó numerosas campañas; quizás aquí lo veamos en la que comandó en 1898, cuando un inminente conflicto con Chile obligó a desplegar las fuerzas de la Guardia Nacional hasta Curá-Malal, en el norte de la Patagonia.

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    27. JOHN FITZ PATRICK

    Homenaje a Plácido Ellauri. Montevideo, 1893.

    Albúmina de 19,6 x 24,2 cm., montada sobre un soporte secundario rígido. Impreso en el margen inferior derecho: “Fotografía Inglesa. Rincón 476. Montevideo”, y escrito: “Homenaje tributado a D. Plácido Ellauri (x), en Montevideo, el … de … de 189… Manifestación pública en la calle Sarandí esq. Misiones”.

    Vista tomada desde el balcón de un edificio. En la ceremonia, una nutrida concurrencia formada en semicírculo le rinde homenaje al jurisconsulto Plácido Ellauri (Buenos Aires, 1815 – Montevideo, 1893), hijo del constitucionalista uruguayo José Ellauri. Una destacada personalidad que cumplió importante carrera en el ámbito público y universitario, donde fue rector por dos períodos.

    El autor de esta fotografía, John Fitz-Patrick (1847 - 1928) de origen inglés, llegó a Uruguay hacia 1858, trabajando en los estudios de Masoni y luego, de Chute & Brooks, hasta que instaló su propio estudio, denominado “Fotografía Inglesa”.  Antes de arribar al Río de la Plata, se sabe, vivió en Bélgica y en los Estados Unidos. En Uruguay se ocupó especialmente de documentar la historia política de aquel país y colaboró entre otras, para “Caras y Caretas” y “La Ilustración Sudamericana”.





  • GELATINAS DE PLATA

    INDIOS AMAZÓNICOS FOTOGRAFIADOS POR INGLESES
    Los fotógrafos de la empresa inglesa de distribución internacional de imágenes “Bernsen’s International Press Service” se adentraron en la selva sudamericana para registrar sus pueblos nativos. En este caso se trata de los kamayurá, una tribu de la cuenca del Amazonas brasileño, en el Mato Grosso. Su lengua pertenece al grupo de los tupí-guaraní, y el primer contacto entre occidentales y este pueblo americano fue en 1884, por el explorador y etnólogo alemán Karl von den Steinen.
    Así como los dibujantes y pintores se embarcaban en las expediciones que recorrieron el orbe desde el siglo XVII, los fotógrafos de la centuria pasada se aventuraron en los territorios menos explorados tras las imágenes e historias gráficas más alejadas del mundo occidental. He aquí una fiel manifestación de estas experiencias, singulares para quien las registra con la cámara e inimaginables para los retratados.
    Las dos fotografías aquí ofrecidas poseen al dorso las indicaciones para su publicación, realizadas por un periódico francés. Cada una con un papel adherido, numerado y con texto en francés que serviría de epígrafe para la misma.



     
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    28. BERNSEN’S INTERNATIONAL PRESS SERVICE

    Jóvenes indios Kamayurá. Brasil, circa 1940 (¿?).

    Gelatina de plata, medidas: 25,5 x 20,5 cm. Al dorso, con un sello húmedo azul: “Copyright Bips Bernsen’s International Press Service Ltd. London, W. C. 2, Bips House – 25 Garrick Street – Tel. COVent Garden 1401”. En lápiz grafito, una referencia en francés, “Indiens”, y un papel pegado, con textos en francés.

    Dos muchachos se preparan para una ceremonia. Uno le coloca al otro una vincha, mientras un tercero, de quien sólo vemos las manos, prepara “Urucum”, un pigmento brillante y rojo, con el que pintará su rostro y cuerpo, acondicionándolo para una de las variadas ceremonias de este pueblo, cuya vida adquiere sentido a través de sus rituales, como la fiesta de los muertos y la fiesta de celebración de los guerreros. El objetivo de estos celebraciones comunitarias es reunir a los diversos grupos étnicos del área del Alto Xingu para recordar sus difuntos, a la vez que se trata de un entrenamiento físico de los jóvenes varones.

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    29. BERNSEN’S INTERNATIONAL PRESS SERVICE

    Madre e hijo Kamayurá. Brasil, circa 1940 (¿?).

    Gelatina de plata, medidas: 25,5 x 20,5 cm. Al dorso, con un sello húmedo y tinta azul: “Copyright Bips Bernsen’s International Press Service Ltd. London, W. C. 2, Bips House – 25 Garrick Street – Tel. COVent Garden 1401”. En lápiz grafito, la indicación en francés, “Indiens”, y en un papel pegado, con textos también en francés, comentarios sobre la escena.

    Una muchacha kamayurá, arrodillada en la puerta de su choza, amamanta a su hijo en una posición del todo exótica para nosotros. A la izquierda vemos una figura de espaldas que marcha hacia el interior de la vivienda, y en un primer plano, la boca de un recipiente de barro. Dos aves domesticadas picotean en el suelo. Las casas, espacios de cierta oscuridad protectora, pertenecen al dominio de las mujeres y niños.





  • CAYETANO BLANCO

    Notable autor, del cual se carece de información sobre su trayectoria. A partir de estas tres imágenes sobre el trabajo industrial, deducimos que uno de su modus operandis consistía en visitar con sus equipos fotográficos diversos talleres documentando a obreros y capataces que posaban frente a la cámara en retratos grupales.La calidad de este material es extraordinaria; en cada imagen un sello húmedo indica su autoría y localización en la ciudad de Buenos Aires, sin precisar un domicilio profesional. (1)

    A nuestro modo de ver, estamos ante un hallazgo para la historia de la fotografía argentina: el talento de un olvidado fotógrafo cuyos méritos lo sitúan a la altura de los maestros de la fotografía documental norteamericana, quienes supieron amalgamar el hombre con la máquina. Cayetano Blanco es para la ciudad lo que Fernando Paillet fue para la colonia rural. Artistas de la cámara que documentaron el esfuerzo humano.
    La calidad de los trabajos aquí exhibidos nos motiva a proseguir en la búsqueda de mayor información sobre su historia de vida y obra. El sello aplicado en sus cartones con la ausencia de una dirección abona nuestra hipótesis de hallarnos frente a un fotógrafo sin estudio a la calle, un profesional itinerante que sólo nos ha dejado sus cuidadas obras.
    Nota:

    1. Enrique Virto y Enrique A. Scagnetti lo mencionan como uno de los fotógrafos que actuaron en la localidad de Salto, provincia de Buenos Aires. En “Antiguas fotografías del Salto Argentino (1880 – 1960)”. Edición de los autores. 2014.


     
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    OBRA CALIDAD MUSEO

    30. CAYETANO BLANCO

    Locomotora y trabajadores ferroviarios. Buenos Aires, circa 1925.

    Gelatina de plata de 16,6 x 23 cm, montada sobre soporte secundario rígido color marrón claro. En el margen inferior izquierdo un sello húmedo: “Cayetano Blanco Fotógrafo - Buenos Aires”.

    Una vez más, Cayetano Blanco reunió a un conjunto de trabajadores para realizar su retrato grupal. Más de cuarenta obreros, aprendices, capataces e ingenieros posando frente y encima de una locomotora a vapor, miran hacia el objetivo de la cámara. Los primeros con manos y rostros tiznados por el hollín. Todos trasuntan dignidad y orgullo por su profesión ferroviaria.

    Técnicamente,Cayetano Blanco utiliza la luz natural y la oscuridad del interior del depósito para modelar los rostros de cada retratado; todos en un foco perfecto. Una obra al nivel de las grandes fotografías norteamericanas.

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    FERROVIARIOS AL NATURAL

    31. CAYETANO BLANCO

    Locomotora y trabajadores ferroviarios. Buenos Aires, circa 1925.

    Gelatina de plata de 16,9 x 23,3 cm., montada sobre soporte secundario rígido color gris oscuro. En el margen inferior derecho un sello húmedo: “Cayetano Blanco Fotógrafo”. Obra en gran estado.

    Se trata de una secuencia fotográfica con la imagen ya presentada, aunque los soportes secundarios varían en su tamaño. El fotógrafo reunió al personal que, posando sobre y delante de la formación ferroviaria con su ropa de trabajo, le permitió obtener un retrato grupal de gran impacto visual. La locomotora se encuentra en exteriores y la luz cenital ilumina al conjunto.

    Toma realizada en el depósito de la Compañía General de Ferrocarriles en la Provincia de Buenos Aires (CGBA), firma de capitales franceses que operó la traza de trocha angosta en ésa y en la provincia de Santa Fe, con su ramal más importante uniendo la ciudad de Buenos Aires con el puerto de Rosario.

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    ​Obreros metalúrgicos.

    32. CAYETANO, BLANCO

    Obreros metalúrgicos. Buenos Aires, circa 1890.

    Gelatina de plata virada al sepia -medidas: 17,3 x 23 cm-, montada sobre un soporte secundario rígido con un recuadro gofrado fitomorfo. En el borde inferior izquierdo un sello húmedo en tinta azul: “Cayetano Blanco. Fotógrafo. Buenos Aires”.

    La industrialización en la Argentina fue un proyecto encarado por sucesivos gobiernos, cuyo objetivo era no depender de las importaciones de productos manufacturados. Ello explica la importancia de los pequeños talleres como el de la presente imagen, con obreros argentinos e inmigrantes, cuando todavía la fuerza motriz dependía del vapor, como lo atestiguan las líneas de transmisión observadas. En un logrado registro de interior, Cayetano Blanco retrata a quince obreros y el joven aprendiz, todos juntos a sus máquinas-herramientas.

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    Desnudito

    33. FLORENCIO BIXIO

    Desnudito. Buenos Aires, 1917.

    Gelatina de plata -medidas: 9,7 x 13,9 cm-, montada sobre un soporte secundario rígido con un delicado gofrado ornamental que recuadra la foto, y con un monograma estampado a seco, con la sigla “FB Cia”. E impresa, la leyenda: “F. Bixio y Cia – B. Irigoyen 185. B. Aires”. Al dorso, manuscrito: “Luisito Balagué á los seis meses dedica este recuerdo á sus queridos amigos Juan y Carmen Camomeras. Bs. Aires 30/8/1917”. Sello húmedo “Nº 65079”, consignando identificación de negativo.

    Ya desde fines del siglo XIX Florencio Bixio regentó uno de los establecimientos fotográficos más exitosos de Buenos Aires. Su estudio era el preferido por buena parte de la colonia artística porteña y supo competir con la Galería Witcomb.

    El género fotográfico de desnudos infantiles se encontraba muy en boga en el primer cuarto del siglo XX. Imágenes encantadoras solicitadas por los padres. Esta especialidad fue motivo de una exposición organizada por el arquitecto José María Peña en el Museo de la Ciudad.

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    34. HORACIO BOLLO

    Retrato grupal, en la vereda. Buenos Aires, circa 1890

    Gelatina de plata de 12,2 x 16,3 cm., montada sobre un soporte secundario rígido con marco perimetral y ornamentación en dorados con una pérdida marginal. Sello seco “H. Bollo”.

    A diferencia de los Estados Unidos, los retratos ocupacionales fueron menos frecuentes en el Río de la Plata. Estas imágenes nos presentan la fuerza laboral de cada época; aquí en plena ciudad de Buenos Aires, obreros, encargados y patrones miran hacia la cámara a la caída de la tarde. Lucen sombreros, gorros y boinas, y algunos, con el clásico pañuelo de trabajo al cuello.

    Miguel Ángel Cuarterolo en su libro “Imágenes del Río de la Plata (...)”, nos indica: “Bollo H. realizaba retratos al lápiz, óleos, acuarelas y fotografías en la calle Artes 324”, de la ciudad de Buenos Aires. “Estudio de Fotografía de Horacio Bollo”. En nuestras búsquedas hemos localizado un sello húmedo de su comercio. Publicitaba además, que atendía a los clientes de habla inglesa. Posteriormente Juan Gómez lo señala operando a partir de 1896 en la localidad de Lomas de Zamora, donde ejerció la profesión por largos años, quizás buscando estar más cerca de su clientela angloparlante.





  • ALFRED COHN

    De origen alemán, Cohn (1902 - 1974) fue un fotógrafo excepcional que -víctima del nazismo- recaló en la Argentina acompañado por una pocas pertenencias; entre ellas, un baúl con las cámaras y sus fotografías sobrevivientes, ya que buena parte de ellas habían sido destruidas por aquel régimen. Junto a su esposa, en 1940 se instaló primero en Montevideo y por razones de salud se trasladó a nuestro país. Vivió en Buenos Aires y afectado por el asma cumplió largas temporadas en Córdoba. En 1974 partió hacia Suiza donde falleció meses más tarde.

    En Alemania y antes del ascenso de Hitler, había practicado sus dos pasiones: el alpinismo y la fotografía. Cohn escalaba los picos más altos de los Alpes alemanes, austríacos y suizos siempre acompañado de una mochila con sus equipos fotográficos entre los que se incluían cámaras de mano en formato medio, como las míticas "Linhof" y “Rolleiflex”. Buscaba las mejores tomas en los paisajes más increíbles, y las lograba.

    También viajó por otras ciudades del Viejo Continente y del Oriente Medio. Presentamos ahora tres gelatinas de plata vintage que testimonian estas excursiones: una vista de las cumbres nevadas, un rincón de la mítica Venecia y un registro de Karnak, en Egipto. Estas obras quedaron en la Argentina y un apasionado colega, coleccionista e investigador fotográfico, Sameer Makarius (1924 - 2009), las atesoró hasta el final de sus días. Cuenta Abel Alexander, historiador de la fotografía, sobre aquel hallazgo: Makarius me participó durante una tarde de otoño del celoso secreto sobre una "perla" de su colección; abriendo un amplio mueble desplegó las fotografías más extraordinarias que había visto en mi vida; todavía recuerdo el fuerte impacto que me causó -entre centenares de imágenes europeas- unos increíbles paisajes nevados de los Alpes.
    Allí estaba la obra de un maestro para nosotros desconocido. El propio Alexander reflexionó en un texto que acompañó la exposición con las obras de Cohn realizada en el Museo Judío de Buenos Aires (en 2016), con el título "Descubriendo a Alfred Cohn" y la curaduría de Leila Makarius: "Personalmente consideramos que la historia de esta colección, con sus accidentados avatares europeos y americanos y su rescate por un especialista en fotografía histórica, enlazan esta verdadera odisea, con los recientes hallazgos de la desconocida obra de Vivian Maier o la valija mexicana, con los negativos de Robert Capa, Gerda Taro y David Seymour sobre la Guerra Civil Española."



     
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    35. ALFRED COHN

    Karnak desde el I. Pylon Templo de Ammon hacia el Este. Octubre 1925.

    Fotografía, gelatina de plata  (medidas: 17 x 23 cm), montada sobre un cartón, medidas: 30 x 40 cm. Obra en buen estado, enmarcada.

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    Venecia

    36. ALFRED COHN

    Venecia. La Torre del Reloj desde la galería externa de la Iglesia San Marco. Mayo 1927

    Fotografía, gelatina de plata en formato oval (medidas: 21,3 x 17,5 cm), montada sobre un cartón, medidas: 30 x 40 cm. Obra en buen estado, enmarcada.

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    El grupo Bauquetins desde el refugio Bertol

    37. ALFRED COHN

    El grupo Bauquetins desde el refugio Bertol (3429 m.s.n.m.). Verano 1928.

    Fotografía, gelatina de plata virada (medidas: 17 x 23 cm), montada sobre un cartón, medidas: 30 x 40 cm. Detrás, el número de placa: 3408. Obra en buen estado, enmarcada.





  • JUAN DOMINGO PERÓN Y LA FOTOGRAFÍA

    La fotografía lo acompañó desde las primeras horas de su gobierno. Perón supo que era imprescindible difundir los actos públicos a nivel masivo y para ello contó con el valioso respaldo de Raúl Alejandro Apold, titular de la Subsecretaría de Informaciones de la Presidencia de la Nación. Ambos solían reunirse cada mañana para coordinar las acciones, y un importante equipo de reporteros gráficos -entre veinte y veinticinco fotógrafos- llevaba a cabo aquel cometido.

    Presentamos aquí dos de esas imágenes. Las mismas no llevan indicación de autoría -salvo la referencia institucional-, una verdadera pena, ya que en la Subsecretaría trabajaron notables maestros, como Emilio Abras, Pinélides Aristóbulo Fusco y Antonio Pérez. Una actual revalorización de estos trabajos se refleja en exposiciones y libros (1) que destacan la calidad de aquellos registros.

    Nota:
    1. La Biblioteca Nacional de Buenos Aires organizó cuatro exposiciones que hoy, reunidas, itineran por el país.



     
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    EQUIPO DE FOTÓGRAFOS. SUBSECRETARÍA DE INFORMACIONES

    38.

    Juan Domingo Perón. Buenos Aires, 1947.

    Gelatina de plata, medidas: 18 x 24,2 cm. Al dorso, el sello húmedo indica: “Subsecretaría de Informaciones / Dirección General de Prensa / División Fotográfica”, y un papel pegado con su texto mecanografiado, dice: “El presidente de la Nación, general Juan Domingo Perón, acompañado del secretario general de la Confederación General del Trabajo señor Aurelio Hernández, departe con los delegados de la Unión Ferroviaria que concurrieron a presentarle sus saludos. 16-6-47”, y en lápiz, escrito, “El líder” (publicación partidaria de la época).

    Cabe recordar que Perón siempre tuvo un estrecho contacto con los sindicatos; lo testimonian su paso por el Departamento de Trabajo y por la Secretaría de Trabajo y Previsión, en los tiempos previos a su primera presidencia y obvio, su gestión de gobierno, ampliamente respaldada por el movimiento obrero. Aquí lo vemos junto al recientemente nombrado secretario de la CGT, Aurelio Hernández, quien poco después fue desplazado por José Espejo, allegado a Eva Perón.

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    EQUIPO DE FOTÓGRAFOS. SUBSECRETARÍA DE INFORMACIONES

    39.

    Juan Domingo Perón. Buenos Aires, 1947.

    Gelatina de plata, medidas: 18 x 24,2 cm. Al dorso el sello húmedo indica: “Subsecretaría de Informaciones / Dirección General de Prensa / División Fotográfica”, y leemos en un papel pegado con texto mecanografiado: “El Presidente de la Nación, el Poder Ejecutivo en pleno y altas autoridades en el palco Presidencial durante la ejecución del himno nacional en la función de gala, que se realizó anoche en el Teatro Colón”, y en lápiz escrito “El Laborista”.

    Por referencia de esta última indicación, la imagen fue publicada en “El Laborista. Diario de los Trabajadores”, cuya línea editorial respaldó al gobierno de Perón desde sus orígenes y sin medias tintas.
    En el palco del Teatro Colón, se lo ve al presidente de la nación acompañado por su gabinete y una destacada comitiva.   

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    LA ELEGANCIA HECHA IMAGEN

    40. FOTOGRAFÍA MILANESA

    Retrato grupal de Manuel Panuccio y familia. Buenos Aires. Circa 1900.

    Fotografía gelatina de plata -medidas: 16,2 x 22,8 cm-, montada sobre un cartón rígido con leyenda y logo impreso de la casa fotográfica: “Foto Milanesa. Corrientes 4063. B. Aires”. Obra en excelente estado.

    El retrato en estudio nos presenta un matrimonio con sus cuatro hijos -un grupo familiar de la ascendente inmigración europea-, todos vestidos con la más fina elegancia de la época. El telón del fondo alude a un gabinete fotográfico y la escena fue acompañada de ciertos detalles románticos y de un gusto exquisito, como las flores -las hay hasta depositadas en el suelo-, y los retoques en el rostro de los protagonistas, resaltando el color de su piel.

    Esta casa comercializó también carte-de-visite, con sus cartones impresos con una bella litografía y su domicilio de Buenos Aires. En la misma dirección hemos localizado además fotografías firmadas por A. Ouzande. Y en cuanto al nombre de Fotografía Milanesa, también se la ubica en Barcelona, al menos desde 1863 hasta 1884 (1); Antonio Rodamilans era el titular de un estudio denominado: “Gabinete Fotográfico de Antonio Rodamilans, sobre la calle Pasage de Madoz, n° 1”, y en la misma dirección: “Fotografía Milanesa”. Por último, un cambio de firmas en aquel establecimiento y la irrupción de obras de Badia y Eroles… ¿Habrá viajado hacia Buenos Aires su antiguo titular?

    Nota:
    1. En “Directorio de fotógrafos en España”, por María José Rodríguez Molina y José Ramón Sanchis Alfonso. Valencia, Archivo General y Fotográfico... , 2013, pág. 368.

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    FOTOGRAFÍA DE LOS AFECTOS

    41. FOTÓGRAFO NO IDENTIFICADO

    La niña y su muñeca. Circa 1910.

    Gelatina de plata virada al sepia oval -medidas: de 19 x 15 cm-, montada sobre un cartón marrón, de 38 x 28 cm., con ribete oval dorado. Obra en muy buen estado, enmarcada.

    La imagen nos acerca el instante del cambio hacia la adolescencia. La joven parece manifestar su adiós a la niñez; con sus largas trenzas posa con su muñeca preferida que descansa sobre su falda. Una imagen vale más que mil palabras...

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    42. FOTÓGRAFO NO IDENTIFICADO

    Apostadero de la Escuela Naval. Ensenada, La Plata, circa 1920.

    Gelatina de plata tipo panorámica de 7,3 x 23,3 cm., montada sobre un soporte secundario rígido con guarda perimetral dorada.

    Como se sabe, las imágenes panorámicas son extremadamente raras en la historia de la fotografía argentina. Para estos registros, se utilizaban cámaras de tipo panorámica, de 180 grados o más. En este caso, una vista tomada desde un punto muy elevado nos muestra navíos de diversos calados, naves de guerra, “chatas”, trasatlánticos… Detrás, hacia la izquierda una factoría industrial.

    Agradecemos la información brindada por el CeDIAP (Centro de Documentación e Investigación de la Arquitectura Pública), que nos permitió localizar y datar la imagen.



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    ANTONIO LEGARRETA

    Uno de los reporteros gráficos más destacados de nuestro país, Legarreta (1914 - 2003)  también dedicó sus días a la docencia. Retrató a personalidades políticas, deportivas y del mundo de la cultura. En 1973 recibió un libro de Julio Cortázar con una encendida dedicatoria "a quien se llevó tantas imágenes de mí".

    En 1995, aseguró que: "de volver a nacer, querría aprender todo de nuevo". En 1979 cerró un capítulo de su vida al retirarse de la editorial Atlántida, y se abocó sin la presión de editores y periodistas a continuar libremente su verdadera pasión, la fotografía. Su obra forma parte de la colección del Museo Nacional de Bellas Artes.



     
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    ​Sermón en el Valle de la Luna

    43. ANTONIO LEGARRETA

    Sermón en el Valle de la Luna. Marzo 1967 .

    Gelatina de plata en blanco y negro. Medidas: 46 x 58,5 cm. Obra intervenida con pequeños detalles de tinta; firmada en el paspartú y titulada en el reverso del marco por el propio autor. Pieza enmarcada. Buen ejemplar.

    El vínculo de Legarreta con el Valle de Ischigualasto o de la Luna es muy estrecho, al punto que la edición de un artículo publicado en La Prensa en 1967 (ésta precisamente fue una de las tomas de aquel viaje) junto al periodista Federico B. Kirbus, que le dio trascendencia nacional a tan extraordinaria región.

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    44. ANTONIO LEGARRETA

    Fotografiáme, Lega. Soy misionera.     Circa 1970.

    Gelatina de plata impresión en colores -medidas: 35 x 44 cm- montada sobre un cartón blanco, a cuyo pie se encuentra titulada y firmada por el propio autor. Obra enmarcada. Buen ejemplar.

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    UN GAUCHO PORTEÑO

    45. L. MIAULT

    “Gaucho” y su caballo. Buenos Aires, principios siglo XX.

    Gelatina de plata virada al sepia. Medias: 16,1 x 21,8 cm, montada sobre un cartón rígido en el formato Imperial, de 17,3 x 25 cm. Al frente, en dorado: “L. Miault & Cia” y “Fotografía Nacional”; al dorso: “Fotografía Nacional // L. Miault & Cia // Retratos de todas clases // Suipacha 457 // Buenos Aires // Los clichés son conservados. // Fábrica de tarjetas G. Ortuño y Cia. Buenos Aires”. En lápiz grafito el nombre del fotografiado: “Rolando Lesaege”.

    Retrato de un joven vestido con atuendo de gaucho y frente a un caballo ensillado con un apero de plata. Sujeto por la rastra se aprecia un largo facón -allí ubicado para que reluzca en la imagen-, y en su mano izquierda sujeta el rebenque. Calza botas de caña larga y unas espuelas de plata; calzoncillos y chiripá, y al hombro el poncho. Estos registros fotográficos fueron muy utilizados entre los años 1890 y 1920 en Buenos Aires y ciudades aledañas como una manifestación de argentinidad expresada a través del gaucho y su caballo. Para muchos extranjeros fue un signo de adaptación y pertenencia; para los llegados del interior del país, un vínculo hacia sus raíces rurales, y entre los propios porteños, un emblema que los situaba dentro de la tradición nacional. En ese tiempo surgieron numerosos “centros tradicionalistas” o “centros criollos”, dando origen a un movimiento de rescate de la identidad gauchesca que hoy se conserva muy activo.

    Se sabe que L. Miault (¿un homónimo?), fotógrafo de origen catalán, a principios del siglo XX fue titular del estudio "Fotografía Moderna" ubicado en la calle Jesús N° 1, Gracia, Barcelona. La investigadora Cristina M. Boixados (1) por su parte, localizó a la firma L. Miault y Cia con un estudio en la ciudad de Córdoba y bajo el nombre de “Fotografía Nacional”, entre los años 1897 y 1904. También por esos años y con el mismo nombre dimos con esta fotografía, registrada en Buenos Aires.

    Notas:
    1. Cristina Boixadós M.: Estudios fotográficos de la ciudad de Córdoba existentes hasta 1940. (En la Memoria del 9° Congreso de Historia de la Fotografía en Argentina. 2006).

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    DEL “ÁLBUM DE ENCINA, MORENO Y CIA.” EN PLENA PATAGONIA

    46. PEDRO MORELLI

    Ñorquin - Regimiento Nro 3 de formación.

    Gelatina de plata -medidas: 15,7 x 22 cm-, en papel simple peso mate, con borde blanco, montada sobre una cartulina de epoca. Al pie de la imagen, una etiqueta impresa con la leyenda del título. Obra en buen estado, enmarcada.

    Debemos destacar que esta antigua reproducción es una copia de mejor calidad que el original de época, autoría de Pedro Morelli, incluido en el tomo II del “Álbum de Encina, Moreno y Cia. Vistas fotográficas del territorio del Limay y Neuquén. 1883”. Se conservan muy pocos ejemplares de esta obra; uno de ellos en la colección John Walter Maguire y otro en el Museo Roca, éste con la encuadernación dedicada “Al Exmo. Señor Presidente de la República teniente general D. Julio A. Roca”. Y los negativos originales se consideran perdidos. Esta imagen fue reproducida en el libro “Ocupación de la llanura pampeana”. (1) Nuestra gelatina destaca con mayor fuerza el contraste cromático de los blancos y negros.

    En la imagen vemos al regimiento N° 3 de Caballería (2), cuyo jefe inicial fue el coronel Conrado Villegas, al mando de numerosos jinetes montados sobre caballos blancos o tordillos. La fotografía original fue realizada por Pedro Morelli, comisionado por los ingenieros agrimensores Carlos Encina y Evaristo Moreno, quienes en el verano de 1882 se internaron en el “País de las Manzanas”, entre los ríos Neuquén y Limay, y hasta los faldones de los Andes, realizando un relevamiento topográfico por encargo del general Julio A. Roca. El trabajo de Morelli derivó en 183 fotografías reunidas en un álbum de enorme valor testimonial.

    En Ñorquin -sede de la comandancia militar de las fuerzas en campaña- se asentaron las primeras autoridades que fueron designadas por el Poder Ejecutivo nacional después de la creación del llamado Territorio Nacional del Neuquén por ley de 1884. Apenas concluida la Campaña al Desierto, aquel territorio fue ocupado por el ejército y los civiles que avanzaban en la búsqueda de nuevas oportunidades económicas.

    Notas:
    1. Gelly y Obes, Carlos María: Ocupación de la llanura pampeana. Munic. de la Ciudad de Buenos Aires. Buenos Aires. 1979.

    2. AAVV: Patrimonios visuales patagónicos. Territorios y sociedad. Buenos Aires. Presidencia de la Nación. Museo Roca. 2017.

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    LUCES Y SOMBRAS PARISINAS

    47. PAUL NADAR

    Retrato de dama aristócrata porteña. París, circa 1925.

    Gelatina de plata -medidas: 33 x 23 cm- montada sobre un paspartú gofrado blanco. Firma del autor en lápiz grafito sobre el ángulo inferior derecho, “P. Nadar. Paris”, junto con el sello seco de su estudio: “Nadar 48 rue. Bassano. Paris”.

    El destino ineludible de la alta sociedad argentina era la deslumbrante ciudad de París, y retratarse con los grandes artistas de la cámara fue siempre un signo de pertenencia a esta clase social. Así lo hizo nuestra dama porteña, que luce con discreta distinción aros y collares de perlas, un ligero vestido propio del verano parisino y un magnífico peinado.

    Paul Nadar (París, 1856-1939) fue hijo del célebre retratista parisino Gaspard-Félix Tournachon, más conocido como Nadar. Paul Nadar heredó el talento de su padre en el campo de la retratística.




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    FERNANDO PAILLET

    CUANDO LA GLORIA LLEGA
    La historia de este gran fotógrafo nacido en 1880 -hijo de un inmigrante belga y de una hija y nieta de colonizadores suizos- se encuentra teñida de situaciones variopintas, aunque sus últimos años lo fueron de extrema pobreza, bronca y melancolía, final generalizado entre tantos artistas. Siendo el fotógrafo de la colonia agrícola Esperanza, de Santa Fe, Paillet vivió con los condicionantes del medio y empeñado en salir de ese brete llamado fotografía social, realizó un cuidado relevamiento cultural documentando boliches y talleres, fiestas públicas y la arquitectura local, además de fotografiar a la gente del lugar, su lugar en el mundo, por entonces pujante como no había otro en el país.

    Dirá Cuarterolo en una primera mirada crítica sobre su obra, que publicó en un libro hoy de culto, el que apareció poco después del centenario del natalicio de Paillet: “Con pocas oportunidades de conocer el trabajo de otros fotógrafos, desarrolló un estilo personal caracterizado por una mirada ingenua hacia el mundo circundante e inmediato, donde todo ofrece un equilibrio inalterable, con un dominio virtuoso de la luz, en planos generales. Logró así climas intimistas, en el que los sujetos se constituyen en la dinámica del ambiente”. (1)

    Luis Priamo, por su parte, en un libro consagratorio, afirmará sobre Paillet: “Al igual que todos los fotógrafos argentinos del pasado conocidos por sus inquietudes artísticas, Paillet se formó en los cánones del retrato artístico y del pictorialismo del Foto Club de París. Uno de los libros que guardaba su archivo es Esthétique de la Photographie, editado por esa institución en 1900”. (2) Por nuestra parte, hemos localizado otro ejemplar de este título canónico -ensayo de enorme valor para la fotografía de la época- que aquí incluimos. (Ver ítem 87)

    Dispuesto a llevar a cabo el sueño de su vida: la creación de un Museo de Bellas Artes que incluyera un archivo histórico, Paillet sufrió la desazón al ver frustrado el apoyo del Municipio de su ciudad, y prisionero de sus carencia económicas, murió entre penas y olvidos. Años más tarde, un nuevo infortunio hizo que se perdiera el ochenta por ciento de su archivo de originales, sus placas de vidrio. Entre ellas estaban todas las que dieran origen a las seis fotografías que presentaremos en BAphoto, verdaderos tesoros, inhallables en el espacio del coleccionismo.

    En singular coincidencia -¿puro azar?, lo dudamos- Paillet integra una fantástica exposición que cuelga estos días en la sala principal de la Fototeca Latinoamericana (FOLA) de Buenos Aires, junto a Walker Evans, Jim Dow y Guillermo  Srodek-Hart. La muestra titulada "Congruencias" permite un diálogo entre estos cuatro creadores, los dos primeros fallecidos hace ya medio siglo, Dow y Srodek Hart, contemporáneos y curadores de la muestra, que los presenta en diálogo con aquellos maestros. En el catálogo, vinculan las obras de Evans y Paillet, quienes pese a estar distanciados por 8.000 kilómetros y por dos culturas distintas, obtienen un resultado afín con una mirada “poética, quirúrgica, enciclopédica”, al decir del Moma, de Nueva York, en referencia a la obra del maestro norteamericano. (3)

    En cuanto a la obra de Fernando Paillet, las trescientas placas (negativos de vidrio a la gelatina bromuro de plata, o placas secas) que milagrosamente se salvaron de la destrucción, se encuentran depositadas en el Museo de la Colonización de Esperanza. Refiriéndose a la tragedia de tamaña pérdida, el propio Dow -hoy consagrado fotógrafo, discípulo de Walker Evans y quien fuera contratado por el Museum of Modern Art de Nueva York (MoMA) para imprimir las fotos de aquel, su mentor, en pos de una retrospectiva- afirmó sobre Fernando Paillet: “si lo que nos queda es tan significativo -pensemos que se perdieron 2700 placas- estamos ante un genio”. (4)

    Ya consagrado a nivel nacional por especialistas de la talla de Sara Facio y Luis Priamo, Fernando Paillet inicia a partir de esta exposición su vuelo internacional, tal como sucedió en su momento con las imágenes del peruano Martín Chambi, “descubierto” por el fotógrafo y antropólogo norteamericano, Eduard Ranney.
    Abel Alexander

    Notas:
    1. Amado Becquer Casaballe - Miguel Ángel Cuarterolo:  “Imágenes del Río de la Plata. Crónica de la fotografía rioplatense 1840 - 1940” (Editorial del Fotógrafo, 1983 - 1985, p. 52).

    2. Luis Priamo: Fernando Paillet. Fotografías 1894 - 1940. Fundación Antorchas. Buenos Aires. 1987.

    3. Congruencias. Walker Evans. Jim Dow. Fernando Paillet. Guillermo Srodek Hart. FOLA. Buenos Aires, agosto 2018.

    4. Jim Dow: en una conferencia magistral dictada en el FOLA, el 14 de agosto pasado.

     
    SEIS TESOROS DE PAILLET

    Tenemos el enorme privilegio de presentar estas obras únicas de Fernando Paillet, cuyos negativos ya no existen, cinco de ellos, con modelos infantiles, y la restante, un maravilloso autorretrato.

    El primer conjunto comprende cinco escenas infantiles, realizadas con la naturalidad que implica un plain air. En las inquietudes artísticas del fotógrafo, las imaginamos dirigidas a un público adulto que disfrutará de las picardías de aquellos niños. El propósito de Paillet, inferimos, era generar simpatía.

    Con respecto al autorretrato, diremos que en el campo de la historia de la fotografía argentina estos, curiosamente, son muy escasos y lo son más aún, los de carácter artístico, como el que aquí presentamos. Su pose frente a la cámara nos remite a imágenes similares de Gaspard-Félix Tournacon, el célebre parisino “Nadar”.



     
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    Autorretrato

    48. FERNANDO PAILLET

    Autorretrato. Esperanza. Circa 1920.

    Gelatina de plata. Medidas: 10,5 x 8,5 cm. Montada sobre un cartón con ventana con filete y firma del estudio.
    En la mirada del fotógrafo norteamericano Jim Dow, “la búsqueda de experimentación de Paillet se manifiesta en sus autorretratos, reinventándose como personaje frente a la cámara”. Tal juicio se confirma en esta imagen de perfil de medio cuerpo, donde la luz modela suavemente su figura varonil, las prendas -que nos remiten a un artista- y un sugestivo fondo de luces y sombras difusas.

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    Fumando a escondidas

    49. FERNANDO PAILLET

    Fumando a escondidas. Esperanza. 1911.

    Gelatina de plata. Medidas: 8 x 11,5 cm. Ejemplar en muy buen estado, enmarcado.

    Obra reproducida en “Imágenes del Río de la Plata. Crónica de la fotografía rioplatense 1840 - 1940”. (1)

    Nota:
    1. Amado Becquer Casaballe - Miguel Ángel Cuarterolo:: Ob. cit. Pág. 52.

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    50. FERNANDO PAILLET

    Aquí me pongo a cantar. Esperanza. Circa 1911.

    Gelatina de plata. Medidas: 10 x 6,5 cm. Obra en muy buen estado, enmarcada.

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    51. FERNANDO PAILLET

    Que no me vea mamá. Esperanza. Circa 1911.

    Gelatina de plata. Medidas: 10 x 6,5 cm. Obra en muy buen estado, enmarcada.

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    52. FERNANDO PAILLET

    Afilando... Esperanza. Circa 1911.

    Gelatina de plata. Medidas: 11 x 7 cm. Obra en muy buen estado, enmarcada.

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    53. FERNANDO PAILLET

    El mejor amigo... Esperanza. Circa 1911.

    Gelatina de plata. Medidas: 9 x 6,5 cm. Obra en muy buen estado, enmarcada.



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    EL ARTE DE LOS FOTÓGRAFOS DEL SUR ANDINO

    Cuando en 1839 el mundo se enfrentó al maravilloso invento de la fotografía, muchos artistas tuvieron por primera vez una nueva herramienta, la cámara fotográfica, en principio enfocada hacia la retratística. Décadas después y con los adelantos técnicos de aquellos equipos, los fotógrafos buscaron atrapar la majestuosidad de la naturaleza, tal como lo realizaban los pintores de caballete.

    Este fenómeno se expresó con particular énfasis en el sur andino; fotógrafos de extracción humilde, allí nacidos, enfrentados a la imponencia de la geografía ensamblada con uno de los imperios que deslumbró el viejo continente, el incaico. Un universo de piedra en una compleja relación con los colonizadores españoles que construyeron su nuevo destino sobre aquella memoria imborrable. Descendientes de las culturas arcaicas, estos fotógrafos artistas plasmaron con sus cámaras imágenes únicas.

    El maestro, Max T. Vargas, y sus aplicados discípulos -Martín Chambi y los hermanos Vargas- sentaron las bases de una escuela cuyas repercusiones se han proyectado hasta nuestros días y ante la mirada de los críticos, historiadores, curadores y artistas de la cámara, siempre ofrecen un nuevo secreto, una nueva luz.

    Esta genialidad compositiva aún se puede apreciar en otros fotógrafos extranjeros arribados a la región, cuyo mejor ejemplo es el italiano Luigi Domenico Gismondi, quien peregrinó como fotógrafo al parecer desde 1895 trabajando en el sur del Perú, norte de Chile y el occidente de Bolivia, como bien lo estudiara el académico boliviano Pedro Querejazu Leyton.





     
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    Iglesia de la Compañía de Jesús

    54. MAX T. VARGAS

    Iglesia de la Compañía de Jesús. Cuzco, circa 1897.

    Gelatina de plata en papel simple peso mate, medidas 21,5 x 16,4 cm. Sobre el negativo la firma “Fotografía Max. T. Vargas”.

    Vista frontal de la Iglesia de la Compañía de Jesús, levantada por los jesuitas en la ciudad de Cuzco. Su construcción comenzó en 1576, y debió ser reconstruida hacia 1570, por los daños ocurridos tras un terremoto. La toma de Max. T. Vargas nos muestra su estado hacia las primeras décadas del siglo XX, conservando su magnífica fachada estilo barroco, la torre izquierda con andamiajes, y las paredes cubiertas de anuncios publicitarios. Dos hombres, vestidos de poncho y sombrero, nos permiten dimensionar el tamaño del edificio, desde 1983 declarado Patrimonio de la Humanidad.

    Max T. Vargas inició su carrera en Arequipa hacia 1896, destacándose como el más influyente fotógrafo del Perú profundo, exitoso empresario y maestro de notables figuras, como Martín Chambi y los hermanos Vargas.

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    Púlpito de la Iglesia San Salvador de Oropesa

    55. MARTÍN CHAMBI

    Púlpito de la Iglesia San Salvador de Oropesa. Oropesa, Cusco, circa 1920.

    Gelatina de plata en papel simple peso semi mate con margen blanco, marca “Agfa Brovira”. Medidas: 24 x 18 cm. En el borde inferior derecho: “Foto Martín Chambi J. (en cursiva) - Cuzco  Al dorso, sello húmedo: “Es prohibida la reproducción”.

    Del interior de la Iglesia de San Salvador de Oropesa, Chambi enfocó su equipo sobre el púlpito tallado en honor a los Evangelistas. Para esta tarea, y en el deseo de captar la minuciosidad de la labor de los tallistas utilizó luz artificial. La obra, en un cargado estilo barroco de excepcional calidad.

    Martín Chambi (1891 - 1973) es considerado hoy el fotógrafo más importante del Perú y uno de los más destacado de nuestro continente. En 1979 el MoMA -Museo de Arte Moderno de Nueva York- realizó una exposición antológica de su obra, con un éxito resonante y definitivo. Desde entonces, las mejores colecciones de fotografías buscan sus obras vintage con denodado interés.

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    VALLE

    56. VARGAS HERMANOS

    Valle. Arequipa. Perú. Circa 1915.

    Gelatina de plata en formato tarjeta postal. Medidas 8,2 x 13,3 cm. Con sello seco “Vargas Hnos. Arequipa - Perú”, y al dorso,manuscritas, indicaciones de remitentes y destinatarios, en Lima.

    Por fuera de sus tradicionales registros del pasado incaico o colonial, Max. T. Vargas, y luego Vargas Hermanos cultivaron también el paisaje, como en este caso, un fértil valle atravesado por un pequeño arroyo con puente ferroviario. En el horizonte destacan el cielo límpido, y las montañas con sus cumbres nevadas.

    Carlos (1885 - ?) y Miguel (1886 - 1976), los socios de “Vargas Hermanos”, fueron dos grandes fotógrafos, discípulos de Max T. Vargas, con el que no los vinculaba ningún parentesco. Con estudio propio en Arequipa desde 1912, ellos protagonizaron la fotografía de aquella ciudad desde que su maestro partió hacia Lima y Martín Chambi hacia el Cuzco, es decir, hacia la década del ‘20. Allí se vincularon a diferentes grupos culturales haciendo que la fotografía se desarrollara con nuevas técnicas artísticas. Fueron verdaderos innovadores.

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    UN HALLAZGO DE SU PASO POR CUZCO

    57. L. D. GISMONDI

    Cuzco. Perú. Circa 1901.

    Gelatina de plata, medidas: 24 x 18 cm. Sobre el negativo, el autor interviene indicando el lugar de la imagen, su nombre y el número de la placa: 7. Buen ejemplar. Obra enmarcada.

    Luigio Domenico Gismondi (San Remo, 1872 - Mollendo, Perú, 1946), fotógrafo italiano, llegó  a la costa peruana del Pacífico en 1891 y luego de una itinerancia por el sur de aquel país, en 1904 se instaló en La Paz, Bolivia. Sin referencias sobre su formación profesional, cabe pensar que a su paso por Arequipa pudo haber ingresado como aprendiz al estudio de Max T. Vargas, y quizás se haya contactado -o al menos conocido- a Carlos y Miguel Vargas, y a Martín Chambi, todos ellos activos en la llamada ciudad blanca. Pedro Querejazu, académico boliviano, estudió su vida y obra, colocándolo en un sitial de privilegio para el arte y la historia gráfica de este país. (1)

    Querejazu cita una referencia de Daniel Buck sobre la presencia de Gismondi en Cuzco; sostiene su afirmación en una fotografía del Palacio Inca allí ubicado (circa 1903) que se conserva en el Museo de la Universidad de Pennsylvania (USA). En ese tiempo debe haber conocido a Miguel Chani, el fundador de la escuela cuzqueña de fotografía.

    Nuestra gelatina de plata confirma su estadía y actuación cuzqueña. La toma nos muestra un consumado fotógrafo que ha bebido entre aquellos maestros del sur andino.

    Nota:
    1) Pedro Querejazu L.: Luigi Domenico Gismondi. Un fotógrafo italiano en La Paz. Edic. del autor. La Paz. 2009.

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    58. L. D. GISMONDI "F"

    San Francisco. La Paz. Bolivia. Circa 1915.

    Gelatina de plata, medidas: 24 x 18 cm. Negativo intervenido eliminando la película de gelatina, para que se vea su autoría y título en negro sobre la fotografía. Obra en buen estado, enmarcada.

    La iglesia de San Francisco se encontraba muy próxima a su estudio y la fotografía desde diversos ángulos. Aquí posa para la cámara una joven paceña sonriente.

    En 1904 Luigi Domenico Gismondi llegó a La Paz y debieron pasar tres años hasta que pudo inaugurar su "Estudio Fotográfico Gismondi", ubicado sobre la calle Yanacocha 95, el que más tarde trasladó al número 66 de la misma arteria. Su actitud profesional lo situó en poco tiempo como el más importante fotógrafo de La Paz. Sus mejores obras las obtuvo en las primeras tres décadas del siglo XX (1) y es posible que a mediados del ´30 le entregara el mando del estudio a su hijo.

    Nota:
    1) Gutiérrez, Ramón; Méndez, Patricia y Alexander, Abel: Fotografía Latinoamericana. Colección Cedodal. Buenos Aires, CEDODAL, 2001.

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    EL FIN DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

    59. PEUCHOT (H)

    Recuerdo del triunfo de los Aliados. Buenos Aires, 1918.

    Gelatina de plata -medidas: 18,3 x 21,1 cm-, montada sobre soporte secundario rígido con ribetes ornamentales. Escrito en el negativo: “Recuerdo del triunfo de los Aliados - Depósito Tapiales - 12-11-1918 - Fot. Peuchot (h)”.

    La imagen, festiva, da cuenta de las celebraciones que se extendieron por un tiempo a lo largo del resto del mundo con la victoria de los aliados y el final de la Primera Guerra Mundial. (1)  El día anterior a esta toma, la nueva República alemana firmaba el armisticio de Rethondes. Detrás quedaban cuatro años de espanto y un nuevo escenario internacional miraba hacia el futuro.

    En Argentina, trabajadores inmigrantes expresaban su alegría esperanzada A lo alto flamean las banderas de sus países de origen y todos apenas dejan ver detrás la figura de una locomotora a vapor y su primer vagón, donde se transportaba el carbón. Sobre el negativo leemos: Depósito Tapiales, la fecha, y el nombre del fotógrafo.

    Notas:
    1. El 11 de noviembre de 1918 se firmó en Compiègne el armisticio que pidiera Alemania. En las principales capitales del mundo la gente salió a las calles a celebrar tamaña noticia.





  • PORTRAIT CABINET


     
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    ALEGORÍA PATRIÓTICA EN UN MOSAICO FOTOGRÁFICO

    60. FEDERICO BRUNEL

    Independencia 25 de agosto del año 1884. Montevideo, 1884.

    Copia en papel albuminado de 18,3 x 11,4 cm., montada sobre soporte secundario rígido. Al dorso el sello húmedo: “Fotografía Brunel y Cia. - Calle San José 107 (Entre Convención y Arapey) Montevideo”, y aplicado tres veces, el sello “C.A”.

    El presente mosaico alegórico celebra el 59° aniversario de la Independencia de Uruguay, suceso que ocurrió el 25 de agosto de 1825. La composición, realizada por L. Seguín, consiste en el escudo nacional de Uruguay esfumado y ornamentado con quince retratos ovales de personalidades político-militares. Al centro del escudo las tres más destacadas: arriba, Maximiliano Santos -por entonces presidente del Uruguay-; y abajo, a la izquierda, el teniente general Maximiliano Tajes -ministro de Guerra y Marina durante el gobierno de Santos, y su sucesor en la presidencia del país- y a la derecha, el coronel Manuel Pagola. Los rodean, entre otros (numerados) los retratos de: 1 coronel Manuel Benavente, 2 comandante Pedro de León, 3 coronel Abreu, 4 coronel J. Sezaros, 7 coronel Ángel Farías, 8 coronel Robedo Usher, 9 comandante Salvador Tajes, 10 comandante R. Linger, 11 comandante Gimouy, y 12 comandante O. Rodríguez.

    Entre los homenajes celebratorios, aquel 25 de agosto de 1884 se colocó la piedra fundamental del Monumento a Artigas en la Plaza Independencia de Montevideo, inaugurado en 1923.

    Federico Brunel, propietario del estudio "Fotografía Brunel y Cia", establecido en Montevideo, realizó tiempo más tarde las coberturas de las guerras civiles de 1897 y 1904.

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    ​Tres gauchos

    61. UAN M. CHANFRAU

    Tres gauchos. San José, Uruguay, circa 1895.

    Portrait cabinet en papel albuminado (medidas de la fotografía: 14,4 x 10,3 cm), montada sobre un soporte secundario rígido con marco perimetral dorado. Al frente la inscripción “Juan M. Chanfrau - San José” y al dorso “Fotografía Artística de Juan M. Chanfrau - San José”, y un sello húmedo “José Apolinario Pérez - Abogado - Melo”.

    Retrato frontal de estudio -se advierte la alfombra y el telón de fondo- con tres gauchos orientales, todos con su divisa blanca en el sombrero, probablemente de actuación en el levantamiento encabezado primero por Gumercindo Saravia en Río Grande del Sur, y luego de su muerte, por su hermano Aparicio en los años 1893 / 1895. Habían desplazado unos cuatrocientos gauchos orientales, probablemente tres de ellos aquí inmortalizados.

    Resulta de interés todo el vestuario de los personajes. Los jóvenes de ambos extremos llevan pañuelo al cuello y portan un rebenque. Todos ellos con cuchillo a las verijas y sostenido por un cinto; de alpargatas y bombachas, llevan chaleco y traje. El del centro posa con el mate en la mano.

    El uruguayo Juan M. Chanfrau actuó con su firma y otras dos denominaciones comerciales: "Fotografía Artística" y "Fotografía San Juan Bautista", ambas ubicadas en San José, República Oriental del Uruguay. Se instaló en 1884 y funcionó hasta 1912, cuando falleció.

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    UN HÉROE DE LA DEFENSA DE MONTEVIDEO

    62. FLEURQUIN & CÍA

    Marcelino Sosa. Montevideo. Circa 1860.

    Portrait cabinet en papel albuminado de 14,1 x 9,8 cm., montada sobre soporte secundario rígido, al dorso impreso en tinta negra: “Fleurquin & Cia - Calle Rincón 55 - Montevideo”. Manuscrito: “Bendito es el Señor, honrado es de los hombres el pueblo que produce ciudadanos como tú! Para él, nunca los horrores de la infamia; para él jamás las infamias de la servidumbre... M. Pacheco y Obes. (Fragmento del discurso pronunciado sobre el sepulcro del Coronel Sosa el 9 de febrero de 1844)”.

    El coronel Marcelino Sosa (1808 - 1844) murió alcanzado por la bala de un cañón en la Defensa de Montevideo. El sitio había comenzado el año anterior y Sosa tuvo a su cargo la responsabilidad de ver al enemigo cara a cara, en enfrentamientos de guerrillas, sorpresivos. Aquel 8 de febrero del ´44 cayó herido y murió con entereza mientras arengaba a sus compañeros de armas. Al día siguiente, el Ministro de la Guerra, Melchor Pacheco y Obes pronunció uno de sus más hermosos discursos despidiendo a su compañero y amigo. (1)

    Ya en 1876 la casa Fleurquin y Ca. publicitó su estudio ubicado en la calle Rincón 55, de Montevideo. Con anterioridad, Anselmo Fleurquin -de origen francés- lo había hecho asociada a Danz. Aquí lo vemos en un retrato fotográfico tomado de otro pictórico.

    Nota:
    1. Fernández Saldaña, José M.: Diccionario Uruguayo de Biografías 1810 – 1940. Editorial Amerindia. Montevideo. 1945.

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    Gral. Nicolás Palacios

    63. FOTÓGRAFO NO IDENTIFICADO

    Gral. Nicolás Palacios. Circa 1880.

    Portrait cabinet en papel albuminado (medidas: 13,8 x 10 cm), montada sobre soporte secundario negro con ribete dorado. Cortado en su extremo inferior.

    Retrato militar de medio cuerpo con uniforme de gala y condecoraciones. Nicolás Honorio Palacios (1846 -Buenos Aires- 1901), destacado militar argentino, se incorporó al ejército aliado en 1865, en la guerra contra el Paraguay, en la que obtuvo las más altas distinciones. Luchó contra la rebelión de Videla, Saá, Rodríguez, Varela y otros e intervino en el levantamiento jordanistas en Entre Ríos de 1870 y 1873.

    Ascendido a teniente coronel participó en la expedición a Nahuel Huapi en 1882 y 1884. Tras servir en la guarnición de Choele Choel fue ascendido a coronel en 1885. Actuó frente a la revolución de julio de 1890 en la plaza Libertad, fue nombrado director del Colegio Militar hasta 1892, al recibir el comando de la División de Maldonado. En 1895 era jefe de la 1ra División del Ejército, pasando ese año a la lista de Oficiales Generales. En 1900 fue nombrado jefe de las fuerzas de Córdoba y San Luis hasta que pasó a desempeñar la Jefatura del Estado Mayor General, falleciendo en ejercicio de ese puesto.

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    EL DESNUDO EN LA TEMPRANA FOTOGRAFÍA

    64. FOTÓGRAFO NO IDENTIFICADO

    Niño equilibrista. Circa 1890.

    Portrait cabinet en papel albuminado de 14,1 x 9,8 cm., montada sobre soporte secundario rígido.

    Extremadamente raro en la iconografía fotográfica del siglo XIX. Estamos frente a un desnudo de inspiración artística con un niño de espalda que sostiene una barra de equilibrio, como si se tratara de un acróbata ensayando sus pasos sobre una cuerda floja. La toma fue realizada en un estudio. Hoy cabe preguntarnos por qué el fotógrafo decidió desnudar a su modelo infantil; el realismo de esta imagen transgresora aún impacta.

    Imposible no hacer un vínculo con las polémicas fotografías de adolescentes desnudos del alemán Wilhelm von Gloeden en Taormina (Italia) hacia la misma época.

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    guerrero del Paraguay

    65. JUAN GUARNERI

    Patricio Niella, guerrero del Paraguay. Buenos Aires, circa 1882.

    Portrait cabinet en papel albuminado de 13,9 x 10,2 cm., montada sobre soporte secundario rígido rosa al frente y celeste al dorso, con cantos dorados. Al frente la inscripción “J. Guarneri fotógrafo - Cuyo, 1071 Buenos Aires”, y al dorso “Fotografía Juan Guarneri - Cuyo 1071 - Calle Libertad 1221 - Buenos Aires”.

    Retrato de media pierna, de Patricio Niella (1850 - 1919), militar y masón argentino, quien alcanzó el rango de teniente coronel. Se incorporó al ejército nacional en 1873 y participó en numerosas campañas.
    El italiano Juan Guarneri formó parte de una amplia mayoría de fotógrafos de esa nacionalidad que operaron en Argentina a partir del último tercio del siglo XIX. Popular retratista, tuvo al menos dos locales fotográficos, ubicados en las calles Cuyo 1071 y Libertad 1221, ambos en Buenos Aires. Respecto al de la calle Libertad, comenzó allí a operar en 1884, hasta el año 1896 cuando transfirió su estudio al compatriota Stanchina.

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    Guardia nacional

    66. ARQUÍMEDES IMAZIO

    Guardia nacional. Buenos Aires, circa 1879.

    Portrait cabinet en papel albuminado -medidas: 14,2 x 9,8 cm-, montada sobre un soporte secundario rígido de color rosado y con marco perimetral dorado. Al frente “A. Imazio - 84 (viejo) Gral. Brown 1373 (nuevo) - Buenos Aires”, y al dorso “Fotografía Arquímedes - A. Imazio - Casa establecida en 1875. 84 (viejo) Gral. Brown 1373 (nuevo) - (Boca del Riachuelo) - Buenos Aires - Se conservan los negativos - Bernhard Wachtl, Wien”.

    El soldado posa de pie con su uniforme y su arma, un Remington “patria” con su bayoneta. Lo hace en el estudio con un telón pintado con un paisaje boscoso, y en el suelo, una falsa piedra y pasto.

    El fotógrafo italiano Arquímedes Imazio (1852 - 1920) con apenas dieciséis años, pero ya con experiencia, comenzó a trabajar como colaborador de Christiano Junior, en 1868. Con un enorme bagaje de conocimiento, se independizó en 1875, al fundar su estudio en La Boca la "Fotografía Arquímedes", en calle Gral. Brown número 84 (en su primera dirección), y en el nuevo, en la misma calle al 1373. Como observamos en la impresión del reverso de la portrait cabinet, el elegante cartón fue impreso en Viena por Bernhard Wachtl, destacado impresor especializado en ese insumo,que comercializaba para numerosos fotógrafos de todo el mundo. En tinta dorada posee una alegoría femenina de las artes, y los escudos de Argentina y de la Casa de Saboya.

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    ​Joven soldado

    67. MATEO RICCIARDI

    Joven soldado. Buenos Aires, circa 1895.

    Portrait cabinet en papel albuminado -medidas: 13,7 x 10 cm-, montada sobre un soporte secundario rígido. Al frente la inscripción “Mateo Ricciardi - Entre Ríos 557 - Buenos Aires”, y al dorso “Fotografía de Mateo Ricciardi Entre Ríos 557 - Buenos Aires”.

    Retrato de un joven soldado. El fotógrafo lo ubicó frente a un telón pintado, con una escena tropical, de entre los varios que tenía en su estudio de la calle Entre Ríos, como observamos en otros retratos por él tomados. Lo registró frontal a la cámara, erguido y con sus manos al costado en pose militar.

    La retratística militar fue un género muy extendido en los estudios fotográficos de la época, en especial con relación al ingreso de los jóvenes en los distintos cuerpos militares y a sus ascensos.

    Como leemos impreso en el cartón de esta portrait cabinet, el fotógrafo Mateo Ricciardi actuó con un estudio en Entre Ríos 557, misma dirección donde encontramos también a los hermanos Benincasa, a quienes les adquiriera dicho local, según el historiador Juan Gómez.




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    SAMUEL RIMATHÉ

    De origen suizo, Rimathé arribó al país en 1888 y apenas dos años más tarde ya operaba un comercio dedicado a la fotografía en Buenos Aires, sobre la calle Libertad 151. Con algunos cambios de domicilio en el medio, actuó en nuestro medio hasta 1907. En esos años realizó numerosos viajes por el interior del país, y también por Paraguay y Uruguay. Muy activo, fue un gran proveedor de imágenes para los editores de postales, y supo encontrar un producto de enorme demanda: comercializó los álbumes de vistas en un tamaño más reducido como el portrait cabinet e incluso más chicas aún, en una medida muy próxima a la carte-de-visite. (1)

    Como lo hacía Boote, el interesado podía recurrir a su casa de fotografías y elegir las imágenes que quería incluir en su álbum. Así, cada uno de estos respondía a un interés particular. De aquella cantera de imágenes son las albúminas que aquí presentamos.

    Notas:
    1. Abel Alexander y Luis Priamo indican en su obra “Ciudad y campo entre dos siglos. Buenos Aires, Cuyo y el Litoral en 1890 - 1910. Fotografías de Samuel Rimathé”:



     
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    ​De cacería

    68. SAMUEL RIMATHÉ

    De cacería. Argentina, hacia 1895.

    Portrait cabinet en papel albuminado de 14,4 x 9,8 cm., montado sobre un soporte secundario rígido con la impresión “Fotografía Rimathé - Calle Piedad 1932 - Buenos Aires”. Obra en buen estado.

    La imagen nos muestra a un cazador al parecer de origen europeo, aunque el caballo se encuentra ensillado con un “malabrigo” del norte santafecino y zonas aledañas, como lo es el bosque subtropical que aparece detrás. Dos perros lo acompañan y se mueven inquietos ante el fotógrafo. Sobre la montura, un poncho listado con flecos, y a la cintura, el personaje muestra su largo cuchillo. En esta época era corriente que los cuchillos alojados detrás, se exhibieran adelante para que fueran incluidos en la imagen. Calza botas de caña alta y luce unas bombachas muy elegantes, al igual que su sombrero explorador, de uso en África.

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    ​En sulky

    69. SAMUEL RIMATHÉ

    En sulky. Argentina, Noreste, fines del siglo XIX.

    Portrait cabinet en papel albuminado de 10 x 14,4 cm., montado sobre un soporte secundario rígido con la impresión “Fotografía Rimathé - Calle Libertad 151 - Buenos Aires”.

    Un precario puesto en el campo con su arboleda de algarrobo que lo circunda hace de marco para la imagen de un sulky ocupado por dos  inmigrantes de origen europeo. Apenas delante, otro conversa de pie con ellos, y detrás, montado, un cuarto personaje mira hacia la cámara.

    La escena rural bien puede ser ubicada en las provincias del noreste argentino.

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    70. SAMUEL RIMATHÉ

    Con los perros. Hacia la cacería. Noreste de Argentina, fines del siglo XIX.

    Portrait cabinet en papel albuminado de 10 x 14,4 cm., montado sobre un soporte secundario rígido con la impresión “Fotografía Rimathé - Calle Libertad 151 - Buenos Aires”.

    Otra toma al aire libre con dos jinetes a caballos y otros dos de pie. Llama la atención la presencia de cuatro perros, uno de ellos dentro de su casilla de madera. La construcción que aparece a la izquierda es de inspiración europea; se observa una pared de ladrillos sin revocar y una galería con el techo que cae sobre una canaleta. Al fondo, un aljibe y al parecer, una construcción más precaria de esta escena campera. A la derecha, otra edificación con su techo a dos aguas.

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    CON UNA CURIOSIDAD FOTOGRÁFICA

    71. C. RODRÍGUEZ

    Hermanos. Rosario, 1876.

    Portrait-cabinet en albúmina de 13,8 x 10,3 cm., montada sobre soporte secundario rígido negro con cantos dorados, y al pie, la inscripción: “C. Rodríguez Rosario”. Al dorso y también en dorado, dos escudos y los siguientes textos: “Fotografía Oriental - C. Rodríguez - Rosario - Calle Libertad Nº 746 - Se hace toda clase de Trabajos concerniente al arte – Garantidos y a Precios Módicos”.

    En el negativo el fotógrafo escribió el año de toma, por lo que en la fotografía se lee invertido y en blanco: “6781”. No conocemos otro ejemplo de datación realizada a través del negativo; una verdadera curiosidad fotográfica.

    Retrato realizado en la galería de pose del estudio de C. Rodríguez. Como detalle, observamos la base tríptica del sujetador de nuca -de hierro- detrás de los pies del joven, que apoya su mano izquierda sobre una mesa rústica construida con troncos, sobre la que descansa su sombrero.

    Sobre el autor, de origen uruguayo, Juan Gómez en su obra “La Fotografía en la Argentina” lo da actuando en Rosario, en la dirección que publicita en nuestra carte-de-visite. También lo hemos localizado con otros estudios sobre la misma calle -seguramente en distintos cambios de domicilio comercial-, pero al 943 y al 881, e incluso con otra sede en la ciudad de Santa Fe.





  • CARTE-DE-VISITE


     
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    72. CHRISTIANO JUNIOR

    Arturo Gramajo. Buenos Aires, circa 1872.

    Carte-de-visite en papel albuminado -medidas: 10,3 x 6,3 cm-, montada sobre un soporte secundario rígido. Al dorso la inscripción: “Exposición Nacional de Córdoba - Primer Premio de Fotografía acordado al Gran Establecimiento de fotografía y pintura de Christiano Junior - Calle Florida, 160. Sucursal Calle de Artes, 118. Buenos Aires. Casa en Rio de Janeiro Rua de Quitanda 45”. Retrato oval con un gofrado que le da volumen y le confiere semejanza a los retratos realizados en porcelana.

    Si bien el retrato es de un joven no identificado por nosotros. La obra merece su presencia en este catálogo por la calidad del registro y su copia en esta modalidad tan exquisita.

    Christiano Junior (1832 - 1902) fue uno de los grandes fotógrafos del siglo XIX. Nació en las islas Azores (Portugal) y llegó a la Argentina en 1867 venido desde Brasil. Actuó en Buenos Aires y luego se trasladó al interior del país, con estadías temporales en distintas ciudades, como Rosario, Río Cuarto, Mendoza... En ese periplo provinciano realizó lo que dio en llamar su "viaje artístico", cosechando excepcionales tomas de tipos y paisajes. En su extensa carrera recibió múltiples reconocimientos: en 1871 participó en la Exposición Nacional de Córdoba, donde obtuvo una medalla de oro. Pocos años más tarde cosechó sendos premios del Club Industrial y de la Sociedad Científica Argentina, en 1876 y 1877, respectivamente; y también fue distinguido por sus actuaciones en la Exposición del Centenario de Estados Unidos (realizada en Filadelfia en 1876) y en la Exposición Universal de París, de 1878.

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    MILITARIA HISTÓRICA

    73. CHUTE & BROOKS

    El mariscal Francisco Solano López. Montevideo. Circa 1875.

    Carte-de-visite en papel albuminado. Medidas 9 x 6,5 cm. Al dorso, impresa, la publicidad: “Estudio Fotográfico de Chute & Brooks. Calle 25 de Mayo 300. Montevideo”, y en lápiz grafito, una frase vinculada al propio López.

    De pie, con su uniforme de gala, banda presidencial y premios militares, Francisco Solano López posa ante la cámara. En nuestra carte-de-visite aparece en la modalidad media pierna, aunque se conocen variantes de cuerpo entero, en un retrato de busto con su tramo inferior esfumado (1), y en otro sentado. (2)

    La Guerra del Paraguay había concluido hacía ya unos años -la resistencia paraguaya acabó tras la muerte de su presidente-, y en las tres naciones aliadas el consumo extendido de las imágenes fotográficas en este tamaño se expandió. En respuesta al mismo, se comercializaban retratos de las más diversas personalidades; de propios, aliados y enemigos. En este caso, la figura marcial de Francisco Solano López. Sus escasos retratos hacen de esta iconografía una imagen muy buscada.

    Notas:
    1. Colección Javier Yubi. La Guerra Grande. Imágenes de una epopeya. Asunción, Edit. Servilibro, 2012, pp. 61 y 62. En la edición de 2016 publica otra versión del retrato de busto, dentro de un óvalo (p. 49).

    2. Colección Instituto de Historia y Museo Militar, Ministerio de Defensa Nacional, Asunción (reproducida en “El Mariscal. El cuerpo del retrato, Paraguay, siglo XIX”, ob. cit., p. 17).

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    INUSUAL IMAGEN DE UN RETRATO DAGUERREANO O DE UN AMBROTIPO

    74. FOTÓGRAFO NO IDENTIFICADO

    Nicolás Anchorena. Buenos Aires, circa 1870.

    Carte-de-visite en papel albuminado oval -medidas: 6,9 x 5,4 cm-, montada sobre un soporte secundario rígido blanco. Al dorso, en lápiz grafito: “Nicolás (P) Anchorena López de Amaya – 1785 / 1856 – Muy importante”.

    Retrato de Nicolás de Anchorena (Buenos Aires, 1785 - 1856), cuyo nombre completo es Mariano Nicolás Anchorena López de Anaya, un comerciante, hacendado y político argentino, de vasta actuación en tiempos de Juan Manuel de Rosas (su primo), y dueño de la mayor fortuna personal de su época. Fue diputado provincial por primera vez en 1821. Se unió al partido federal de Manuel Dorrego, acompañándolo hasta que fue capturado para su fusilamiento. Fue expulsado a Montevideo, de donde regresó luego de la derrota de Lavalle, apoyando a Rosas a lo largo de todo su gobierno. Luego de la batalla de Caseros se mostró partidario de Justo José de Urquiza.

    Con el paso de los años, aquellos viejos retratos -daguerrotipos o ambrotipos- comenzaron a sufrir deterioros y su salvaguarda pasó a ser otra actividad de las casas de fotografía y de algunos fotógrafos particulares, que ofrecían el servicio de sus reproducciones copiadas en papeles albuminados. Además, ésta multiplicación de la imagen a través de varias copias garantizaba su permanencia, ya que si se dispusiera de un retrato pictórico, un daguerrotipo o un ambrotipo, sólo estaríamos ante un original único.

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    OFICIAL ARGENTINO

    75. FOTÓGRAFO NO IDENTIFICADO

    Guerrero del Paraguay. Circa 1865.

    Carte-de-visite en papel albuminado -medidas: 9 x 5,6 cm- montada sobre un cartón de época sin datos de autoría. Escrito al dorso, “Melo. Guerrero del Paraguay. Muerto en Paysandú el año 15”. Ejemplar con algunos deterioros.

    Un oficial de alto rango argentino -que no hemos podido identificar- posa de pie, en el estudio del fotógrafo, vistiendo su uniforme, con una actitud distendida, de brazos cruzados. Encontramos esta modalidad en varias tomas de la época, quizás expresando la certeza en su interior de un pronto retorno, tal como lo prometió Bartolomé Mitre al iniciar la campaña hacia el Paraguay. La historia se encargó de demostrar que no estaban en lo cierto.

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    GUERRA DEL PARAGUAY

    76. FOTÓGRAFO NO IDENTIFICADO

    Iglesia de la Trinidad. Asunción, 1878.

    Carte-de-visite en papel albuminado. Medidas: 6,3 x 10,1 cm. Al frente escrito en tinta ferrogálica: “Trinidad”, y al dorso, en lápiz grafito: “Paraguay / Jorge Paullier / 23-II-1878”.

    La Iglesia de la Santísima Trinidad, por entonces ubicada en las afueras de Asunción -se encontraba en sus inmediaciones la segunda estación del nuevo ferrocarril (1)- fue construida por orden de Carlos Antonio López, quien aseguró en su informe al Congreso reunido en 1857, era “el más suntuoso de todas las iglesias nuevas que el Gobierno ha mandado edificar”. Aquella estaba muy próxima a la quinta López Carrillo, propiedad de la esposa del presidente, Juana Pabla Carrillo; donde hoy se encuentra el Jardín Botánico y Zoológico de Asunción. En un primer momento, allí descansaron sus restos mortales, después alojados en el Panteón de los Héroes.

    En la ocupación militar de Asunción por brasileños y argentinos tras la finalización de la guerra de la Triple Alianza, el templo de Trinidad -como muchos otros edificios importantes de Asunción- fue utilizado como sitio de acantonamiento de las tropas ocupantes. (2)

    Localizamos la misma imagen en un álbum sobre la Guerra del Paraguay que se conserva en la Biblioteca Nacional de Río de Janeiro; sin datos de autor, aparece fechada en 1868.

    Notas:
    1. Información provista por la historiadora paraguaya Milda Rivarola.

    2. Información provista por el historiador paraguayo Jorge Rubiani.

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    77. DESIDERIO JOUANT

    Retrato de César Díaz. Montevideo, circa 1863.

    Carte-de-visite en papel albuminado -medidas: 8,8 x 5,8 cm-, montada sobre un soporte secundario rígido. Al dorso la publicidad: “Fotografía Artística – Desiderio Jouant & Hno – Calle de los Treinta y Tres – 196 – Montevideo”. En lápiz grafito, desvaído, se lee “César Díaz”.

    César Díaz (Montevideo, 1812 - Paso de Quinteros, 1858), militar de intensa trayectoria, publicó su “Autobiografía”, donde leemos que en 1825 se enroló en el ejército de las Provincias Unidas del Río de la Plata para combatir en la Guerra contra el Brasil, participando en la batalla de Ituzaingó bajo las órdenes del coronel José María Paz. Más adelante actuó en varios conflictos internos de la Confederación Argentina y exiliado en su país, adhirió al liderazgo de Fructuoso Rivera y combatió a Manuel Oribe, hasta que se incorporó al Ejército Grande formado por el general Urquiza y lo hizo como Jefe de la División Oriental. Vencido Rosas en Caseros, fue ascendido a general en el campo de batalla. Tiempo más tarde, exiliado otra vez en Buenos Aires, dirigió desde aquí la Revolución Uruguaya de 1858 contra el presidente Gabriel Antonio Pereyra, y al mes de desembarcar en suelo oriental, fue ejecutado en la llamada “Masacre de Quinteros”. Lo observamos ahora en un retrato oval, de busto, vestido de civil, pero con una dura mirada que denota su talante marcial.

    La imagen fue comercializada por la Fotografía Artística de Desiderio Jouant y hermano, inaugurada en 1863 en Montevideo, cinco años después de la muerte de César Díaz. Desde sus inicios esta casa promocionó “los retratos a la Fotografía de gran tamaño y en tarjetas”. Agregamos que la reproducción de retratos al daguerrotipo, ambrotipo y tempranas albúminas, de personajes notables, fue un estrategia comercial muy aplicada por los estudios fotográficos de esa época.

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    LA MASACRE DE QUINTEROS EN UN MOSAICO DE ÉPOCA

    78. DESIDERIO JOUANT

    Mártires de la Libertad de la Patria – Paso de Quinteros – 1858. Montevideo, 1865.

    Carte-de-visite en papel albuminado -medidas: 8,8 x 5,5 cm-, montada sobre soporte el secundario rígido blanco con recuadro dorado. En el margen inferior las inscripciones: “Desiderio Jouant y Hno – Montevideo”. Al dorso, la publicidad: “Fotografía Artística Galería de retratos – Disiderio Jouant & Hno – Calle de los 33 Nº 196 – Montevideo”.

    Leemos en “Fotografía en Uruguay. Historia y usos sociales. 1840 – 1930”, que “A través de las populares tarjetas de visita se fueron integrando a los acervos personales fotografías que trascendían el plano familiar o de amistades, puesto que, emulando la moda europea, comenzaron a ofrecerse y adquirirse retratos de personajes públicos, sobresalientes en su dimensión militar, política o artística. En 1865 se hacía publicidad de un formato patentado en Francia dos años antes: la ‘tarjeta mosaico’. Un ‘mosaico de retratos de los Mártires de Quinteros’ podía adquirirse en dos tarjetas, a la venta en el estudio de la Fotografía Artística de Desiderio Jouant y Hermano, y ‘en todos los principales de la capital”. (1)

    La composición, con una firma ilegible al pie, posee cinco retratos ovales y al centro, el escudo nacional. Lo encabeza el general César Díaz, con una imagen derivada de la fotografía del ítem anterior. Le continúan los retratos, también dibujos en base a fotografías, de Freire, Tajes, Caballero y Avella. Ellos conformaron la cabeza de la revolución que intentó tomar la ciudad de Montevideo el 6 de enero de 1858, perseguidos por las fuerzas gubernamentales al mando del general Anacleto Medina, quien les garantizó sus vidas a cambio de la rendición. Pero el presidente Pereira ordenó su ejecución, y así se hizo. Algunas versiones afirman que el número de los ejecutados llegó a ciento cincuenta y dos hombres. El episodio causó gran consternación en la población y, por sus características, pasó a la historia con el nombre de "Masacre de Quinteros".

    Para más detalles sobre la “Fotografía Artística de Desidero Jouant y hno”, leer el ítem anterior.

    Nota:
    1. Magdalena Broquetas, Mauricio Bruno, Clara von Sanden, Isabel Wschebor: Fotografía en Uruguay. Historia y usos sociales. 1840 – 1930. Montevideo, 2011.

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    Tiburcio de la Cárcova

    79. ANTONIO POZZO

    Tiburcio de la Cárcova. Buenos Aires, circa 1875.

    Carte-de-visite en papel albuminado -medidas: 10,4 x 6,3 cm-, montada sobre un soporte secundario rígido. Al dorso la inscripción: “Fotografía de Antonio Pozzo - Calle Piedad 113 - Buenos-Ayres”.

    Retrato oval del joven Tiburcio de la Cárcova (Buenos Aires, 1854), hermano mayor de Ernesto de la Cárcova (Buenos Aires, 1866), el conocido pintor argentino. Realizado con un gofrado que le da volumen y le confiere semejanza a los retratos en porcelana. La albúmina cubre casi por completo al soporte secundario rígido, posee un recuadro blanco y un fondo interior negro sobre el que se destaca el óvalo.

    Antonio Pozzo (1829 - 1910), argentino de nacimiento y de origen familiar italiano (descendiente del general napoleónico Pozzo de Borgho), aprendió el oficio en Buenos Aires después de 1845 con Bennet o North, y hacia 1850 ya actuó como "fotógrafo municipal". Pozzo integró el grupo más selecto entre los profesionales del siglo XIX en Argentina, establecido en la calle la Piedad 113, y Victoria 590, con su casa "Fotográfica Alsina", siempre en la ciudad de Buenos Aires. Fueron numerosos los sucesos históricos que registró; en 1852 fotografió al general Urquiza en la famosa toma en Palermo después de Caseros; en 1857, al inaugurarse el Ferro Carril del Oeste, fue contratado para obtener las fotografías "oficiales"; en 1864 posaron para su cámara las más ilustres personalidades del país, como Sarmiento, Alsina y Mitre; en 1871 formó parte de la comisión de ayuda a las víctimas de la fiebre amarilla; en 1878 fotografió en su estudio al cacique Pincen luego de haber sido capturado; y en 1879 realizó el álbum “Expedición al Río Negro”, con su ayudante Alfredo Bracco acompañó al general Roca en la Campaña del Desierto.

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    MEMORÁBILIA FOTOGRÁFICA

    80. JUAN F. VILLA

    General Dn. Leandro Gómez. Córdoba. Circa 1865.

    Carte-de-visite en papel albuminado -medidas: 9,2 x 5,5 cm-, montada sobre un soporte secundario rígido. Al dorso sello húmedo oval: “Juan F. Villa – Fotógrafo – Córdoba”, y escrito en tinta ferrogálica: “Leandro Gómez asesinado por los viles traidores macacos Brasileros”.

    El general José María Leandro Gómez Calvo (Montevideo, 1811 - Paysandú, 1865), fue un militar uruguayo, conocido principalmente por su heroica defensa de Paysandú, tras la cual fue detenido por las fuerzas brasileñas. La inscripción manuscrita al dorso de la fotografía, de época, los denosta llamándolos "macacos" y peor aún, les endilga la responsabilidad del fusilamiento, cuando la historia real indica que estos lo tomaron prisionero e intentaron proteger su vida cuando el propio militar quiso quedar bajo el control de sus compatriotas que en un juicio sumarísimo dictaron su sentencia de muerte.

    El retrato se basa en un grabado, que lo muestra de busto en tres cuarto, su rostro completamente de perfil -del lado izquierdo, con el que él quería ser retratado-, vestido con sus galas militares, y debajo un ornamento de laureles y cañones.

    Al ocuparnos del fotógrafo, advertimos que el historiador Efraín Bischoff lo ubicó asociado a Amezaga, con su taller sobre la calle San Jerónimo número 45, de la ciudad de Córdoba. Cuatro años más tarde, el censo nacional de 1869 lo registra de nacionalidad italiana y con 33 años de edad. La investigadora María Cristina Boixadós afirma a su vez que probablemente ambos socios ya en 1865 operaban en forma independiente (como lo indica nuestra carte-de-visite), puesto que para 1867, Villa se había asociado con un señor Star, y también puede haberlo estado con A. Isler, “según testimonian dos sellos fotográficos de difícil lectura”. (1)

    Nota:
    1. María Cristina Boixadós: “Estudios fotográficos de la ciudad de Córdoba existentes hasta 1940”. (En las actas del 9° Congreso de Historia de la Fotografía en la Argentina).




  • CROMOTYPE

     
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    OTRAS ÉPOCAS

    81. A. S. WITCOM

    Retrato familiar de estudio. Buenos Aires, circa 1900.

    Cromotipía -medidas: 21 x 15,5 cm-, montada sobre un soporte secundario rígido con sello impreso, “A. S. Witcomb – Florida 364 – Buenos Aires”, presentada en una carpeta verde, con la impresión en su tapa de un monograma “A. W” y los textos “Cromotype” y “Fotografía Witcomb – Florida 364”. Ejemplar en buena forma.

    Una familia porteña integrada por los padres y dos pequeños hijos posa en el estudio de la casa Witcomb de la calle Florida. Las clases adineradas de la llamada “Generación del 80” acudían hacia el estudio de esta firma fotográfica protagonizando verdaderas ceremonias. Aquí en un retrato realizado en la temporada de verano; el lucimiento del largo vestido blanco de la dama de pié, nos indica claramente el alto nivel alcanzado por la moda en Buenos Aires, que nada tenía para envidiar a los salones de París o Londres.

    Estas imágenes posadas fueron cuidadosamente estudiadas por el titular de la firma, el fotógrafo inglés Alexander Speer Witcomb, quien siempre decoró sus singulares salones con telones exóticos, pieles de animales salvajes y finos muebles de estilo. Además, dispuesto a perdurar frente al paso del tiempo, le ofrecía a su clientela  bellos e inalterables retratos a la Porcelana, al Platinotype y Cromotype. Así lo hizo entre los años 1885 a 1889, y posteriormente, ya sin el socio Freitas, en su nuevo local de Florida N° 364.





  • FOTOLIBROS


     
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    SU OBRA CONSAGRATORIA

    82. ACUNDO DE ZUVIRÍA

    Siesta argentina. Buenos Aires. Akian Ediciones Larivière, 2003.

    Libro en formato “acordeón” con 43 fotografías en blanco y negro de 12,9 x 18,5 cm. Encuadernación en tapas duras de editor, preservado en su estuche original. Ejemplar en muy buen estado, firmado por el autor y dedicado en época.

    “La siesta es ese momento suspendido, ese breve fragmento temporal situado entre el sueño profundo y la vigilia. Casi un estado artificial que cobra en las imágenes de Facundo de Zuviría una dimensión dramática”. Estamos ante la obra que más reconocimiento alcanzó -incluso este año varias de sus fotografías fueron incluidas en las colecciones del Museo Metropolitano (Met) y el Museo de Arte Moderno (MoMA), de Nueva York-, su inusual formato nos exige un vínculo no habitual con el libro.

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    PARANÁ

    83. FACUNDO DE ZUVIRÍA

    Paraná ra’anga / imagen del Paraná. Buenos Aires. Akian, 2013.

    Libro con 24 fotografías en blanco y negro de 16,6 x 24 cm. Encuadernación en plena tela de editor con sobrecubierta original. Ejemplar firmado por el autor.

    “Veinticuatro fotos, veinticuatro horizontes del Paraná, cielos y ríos fotografiados en veinticuatro días de navegación, desde el Tigre hasta Asunción del Paraguay. Un viaje por el río inmenso, fuera del tiempo, hacia lo más profundo de América. (...) Se trató de una expedición conmemorativa de aquel viaje legendario que comandó Ulrico Schmidl en el siglo XVI, auspiciada por España -como aquel otro viaje- a través de su Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo. (...) El registro fotográfico se concentró en el horizonte, esa línea divisoria de cielos y ríos que cambiaban con las horas”.





  • LIBROS FOTOGRÁFICOS


     
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    A FINES DEL SIGLO XIX, UN MANUAL PARA FOTÓGRAFOS

    84. AAVV

    The American Annual of Photography and Photographic Times. Almanac for 1895. New York. The Scovill & Adams Company, editors. 1895.

    En 8°, XIV H.; 438 pp., 92 pp. Frontis con una gelatina de plata de 14 x 9,8 cm, montada. Encuadernación de editor en tela. Obra en buen estado.

    Los catálogos editados en el siglo XIX por las grandes empresas proveedoras de insumos fotográficos son extremadamente raros y pocos ejemplares han sobrevivido a su uso. Aquí, uno de ellos provisto por la firma estadounidense Scovill & Adams en 1895, con la singularidad de una prueba fotográfica del “papel ILO” -un retrato femenino en una gelatina de plata, como promoción de este papel- pegada al volumen.

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    LOS GRANDES MAESTROS DE USA

    85. AAVV.

    Masterpieces from American Photography. Vol. III. Masterworks of Photography Library. Publicación de American Photographic Publishing Company. Minneapolis, Minnesota, USA. 1950.

    En 4º, 82 páginas (incluye Portada). Encuadernación anillada. Obra en buen estado.

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    86. ROGER AUBRY

    Annuaire Général et International de la Photographie. Illustré par l'Héliogravure, la Similigravure et la Photocollographie. Paris. Plon-Nourrit et Cia., imprimeurs, éditeurs. 1905.

    En 4º, 1 h, frontis, 748 páginas (incluye Portada). Encuadernación en tela y tapa dura de editor. Obra en buen estado.

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    UNA OBRA CANÓNICA

    87. PAUL BOURGEOIS

    Esthetique de la photographie. Photo-Club de Paris, Paris, 1900.

    En Folio, 6 h. (incluye anteportada y portada), 96 páginas, más 5 páginas de tablas. Encuadernación en pasta con lomo de tela y títulos dorados, con pequeña pérdida. Ejemplar en buen estado. Primera edición.

    La obra reúne material de destacados fotógrafos y compone un primer abordaje a la relación entre la fotografía y las artes plásticas. Sin duda, un manifiesto de la fotografía pictórica con una mirada innovadora. Incluye la fotografía de interiores y al natural, las cámaras manuales, los negativos, el fotograbado… Su edición despertó sumo interés en los fotógrafos de aquel momento y fue vorazmente leído por profesionales de la cámara en todo el mundo.

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    88. FRÉDÉRIC DILLAYE

    L'art en Photographie. Avec le procédé au gélatino-bromure d'argent. Orné de 110 illustrations dont 31 phototypographies d'après des phototypes de l'auteur. Paris. Librairie Illustrée, Jules Tallandier, Éditeur. Circa 1895.

    En 4º, 399 páginas. Encuadernación en tela con títulos dorados. Obra en buen estado.

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    89. SAM HASKINS

    Cinq Filles. Paris. Édition du Prisma. 1962.

    En 4º, 71 hojas sin numerar. Encuadernación rústica de editor. Obra en buen estado.

    Sam Haskins (1926 - 2009) fue un fotógrafo sudafricano con mucho éxito durante los años 60. Este es su primer libro, “Cinco chicas”, publicado en 1962, en el que explora el desnudo femenino, con estética publicitaria.

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    EN LOS INICIOS DEL SIGLO XX

    90. JOHN A. HODGES

    How to Photograph with Roll and Cut Films. With sixty-seven illustrations and diagrams. London. Hazell, Watson & Viney, Ltd., editors. 1904.

    En 8º, 120 pp., más XVIII, más 67 ilustraciones y diagramas. Encuadernación de editor en cartoné. Obra en buen estado.

    Un tesoro bibliográfico para fotógrafos y coleccionistas.

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    91. E. VON HOLM

    Das Objectiv im Dienste der Photographie. Mit zahlreichen Textifiguren und Aufnahmen. Berlin. Gustav Schmidt, editor. 1902.

    En 4º, 142 pp., encuadernación en plena tela de editor. Obra en buen estado.

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    92. JEAN MANZON

    Féerie Brésilienne. Introduction de Albert Béguin. Commentaire du Jean Manusardi. Neuchatel (Suisse). Edición de A la Baconnière. 1956.

    En folio, 124 páginas. encuadernación rústica de editor. Obra en buen estado.

    Maravilloso foto-reporte de Jean Manzon, fotógrafo y director de cine francés radicado en Brasil, innovador del fotojornalismo brasilero. Fue el director de fotografía y cine del Departamento de Impresa e Propaganda del gobierno de Getúlio Vargas.

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    93. MARC LE ROUX

    Annuaire Général et International de la Photographie. Orné d'un grand nombre d'illustrations dont 34 gravures hos texte. Paris. E. Plon, Nourrit et Cia., imprimeurs-éditeurs. 1895.

    En 4º, XLVIV páginas (incluye portada), 552 páginas. Encuadernación en medio cuero. Obra en buen estado.
    Otro título de gran interés para fotógrafos y coleccionistas. Un obra de tal antigüedad y de uso intenso que se haya preservado en estas condiciones merece un gran destino.

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